Cifras de terror: 12 575 obras públicas se encuentran sin presupuesto para continuar su ejecución, advierte la ministra de Economía y Finanzas, Denisse Miralles, quien remata alertando que no podemos seguir lanzando proyectos de inversión sin las cifras completas. Este absurdo ocurre en nuestro país: es como querer comprar un vehículo teniendo recursos solo para las cuatro llantas, ¿y la carrocería y el motor? Ya se verá. Según el Ministerio de Economía y Finanzas, desde el Congreso se lanzan proyectos de necesidad pública sin tener el presupuesto completo. De esta manera, colegios, hospitales, carreteras, entre otras obras, se quedan truncas a la espera de rascar la olla de los recursos. Estos planes de inversión nacen cada año, precisamente, en la negociación del presupuesto público, donde todos los parlamentarios meten por los palos las obras de sus regiones sin pensar en la sostenibilidad de la caja pública.
Algo parecido ocurre con la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), que el año pasado paralizó 20 proyectos de defensas ribereñas por falta de dinero, lo que afecta la cadena de pagos que podrían terminar en denuncias o arbitrajes contra el Estado. Y es que dicho ente es una máquina de obras que termina presionando al MEF para que suelte dinero. Por eso la ministra ya les puso el parche: frenen su coche.
No deberíamos caminar de la misma manera, de comenzar proyectos para generarles expectativas a los ciudadanos. Solo deberían ver la luz las obras que cuentan con recursos para los expedientes y su ejecución completa; así se garantizaría su culminación y el objetivo final: mejorar la vida del peruano. Ahora se requieren 21 mil millones de soles para que las 12 575 obras no demoren o se paralicen. Claro, necesitamos decisiones técnicas, no solo soluciones políticas.




