Además del acuerdo tácito que tienen para quedarse en sus cargos hasta el 2026, otro punto en común entre el Ejecutivo y el Legislativo es la intención de controlar los medios de comunicación, mientras que atentan contra la libertad de prensa y empresa.
Resulta lamentable la vehemente defensa que hizo la ministra de Cultura, Leslie Urteaga, a los dos dictámenes aprobados en las comisiones parlamentarias de Transporte y Cultura, respectivamente, que proponen controlar los contenidos al obligar a las empresas de radiodifusión de señal abierta a que dediquen hasta el 40% de su programación diaria a la difusión del folclor, música nacional y series o programas relacionados con la historia, literatura, cultura o realidad nacional peruanas bajo sanción de no renovárseles las licencias.
“Nosotros, desde el Ejecutivo estamos de acuerdo con que se incremente. Somos el único país de la región que tiene esta cuota tan baja del 10%...”, dijo Urteaga en RPP y negó que se trate de intento de controlar contenidos.
El respaldo del gobierno a esta iniciativa es contradictorio, dado que el Ejecutivo, a través del Ministerio de Economía, informó que la inversión privada colapsó al caer 13% y anunció medidas de recuperación, pero al apoyar estos dictámenes intervencionistas da un mensaje contrario a los inversionistas.




