Ucrania es uno de los teatros de operaciones de Guerra Global, la primera de este tipo. Toda guerra se realiza a través de diferentes instrumentos, uno es emplear la violencia políticamente organizada, cuya herramienta principal es el poder militar. Se equivocan quienes afirman que esa guerra no nos afecta. Error. Recordemos los problemas en Sudamérica por la escasez de fertilizantes para la campaña agrícola, incidiendo en el alza de precios de la canasta familiar versus trabajos en los cuales se ganaba lo mismo. Alivio para el Perú, no para toda Sudamérica, fue contar con estabilidad monetaria, baja inflación, exportaciones creciendo. Se han empleado diversos instrumentos en el desarrollo de la guerra: aranceles al comercio internacional, sanciones a países exportadores y compradores de petróleo, capturando tanqueros, volando gasoductos o centrales eléctricas, trasladando empresas… incluso se cancelaron presentaciones artísticas, como a la soprano rusa Anna Netrebko en Alemania o España. La circulación de repuestos militares está afectada, aumentando riesgos para personal de la Fuerza Aérea del Perú que vuela para ayudar a nuestros compatriotas. Rusia señala que los países de la OTAN la agreden con guerra proxy usando a Ucrania, país donde el 69% de ciudadanos desea la paz negociada (Gallup, 2025); para occidentales Rusia agrede usando la guerra hibrida. Las delegaciones rusa y ucraniana, con auspicio de Emiratos Árabes y del gobierno de Donald Trump, conversan de paz, pero los combates prosiguen. Una pregunta nos golpea: qué será del principio de libre determinación de los pueblos; gracias al que nacieron nuestras repúblicas. ¿Se le podrá escuchar en este escenario de Guerra Global?