Las actividades humanas, industriales o cotidianas, requieren energía y el petróleo es la principal fuente actual, pues los intentos por desarrollar energía renovables y sostenibles no han logrado aún sustituirlo.

Existen alrededor de 1.7 billones de barriles de reservas de petróleo, se consume 100 millones de barriles diarios. Hay suficientes para unos 50 años, mientras, las reservas de gas proveerían por 50 años y carbón 150.

Estados Unidos presta especial atención a países como Irak, Venezuela e Irán porque entre los tres poseen más o menos el 37% de las reservas petroleras. Ninguno de ellos es su aliado, pero los tres han sido bombardeados o sufren guerra para lograr el control de estos yacimientos directa o indirectamente.

El gobierno iraquí apoyado otrora por Estados Unidos, fue acusado, falsamente, de poseer armas de destrucción masiva e invadido (2003-2011). Derrocaron a Saddam Hussein generando vacío de poder, inseguridad e inestabilidad en la zona.

Tras bloquear comercial y financieramente a Venezuela, bombardearon Caracas y secuestraron a Nicolás Maduro el 3 de enero, acusándolo de narcotraficante. Hoy, empresas norteamericanas operan en Venezuela a cambio de flexibilizar sanciones

El 28 de febrero Estados Unidos e Israel atacaron Irán para frenar su desarrollo nuclear y asesinaron a sus líderes principales. La respuesta iraní fue atacar bases militares norteamericanas en distintos países alrededor de Irán.

Estados Unidos con Donald Trump pretende mantener su hegemonía mundial y frenar el multilateralismo, lo que nos coloca al borde de un conflicto mundial con su industria armamentística en alza, mientras la mayoría del mundo sufrimos alza de precios y desabastecimiento.