Opinión

Haga política, PPK

​Mientras Jaime Saavedra ingresaba al cadalso parlamentario para ser interpelado, Fernando Zavala, junto al Presidente y sus ministros, le escribía por Twitter: “Jaime, te damos nuestro apoyo y te esperamos para seguir trabajando por el Perú”, era el mensaje con una foto de todo el Ejecutivo en pleno; como diciendo que allí estaban, que lo respaldaban, pero que no irían a plantarse al Congreso para la cuestión de confianza, como lo deslizó PPK, como quien mostró su espada.

09 de Diciembre del 2016 - 05:04 Jaime Chincha

Mientras Jaime Saavedra ingresaba al cadalso parlamentario para ser interpelado, Fernando Zavala, junto al Presidente y sus ministros, le escribía por Twitter: “Jaime, te damos nuestro apoyo y te esperamos para seguir trabajando por el Perú”, era el mensaje con una foto de todo el Ejecutivo en pleno; como diciendo que allí estaban, que lo respaldaban, pero que no irían a plantarse al Congreso para la cuestión de confianza, como lo deslizó PPK, como quien mostró su espada.

Hay quienes, desde las redes, le han sugerido que fuerce las cosas hasta llegar a una disolución del Congreso. Que pase a la historia como un Fujimori pero legal y derecho; como si eso no fuese una absoluta pérdida de tiempo, y que en nada asegura que, tras una nueva elección parlamentaria, los fujimoristas regresen con una mayoría similar y dispuestos a una guerra sin cuartel contra PPK.

No, Presidente, lo que debe hacer usted es política. No para las cámaras, sino la que hacían los viejos líderes. Zanjar diferencias, hablar fuerte, golpear la mesa, enfadarse; pero en privado. Vaya y reúnase con Keiko. Encárela. Negocie, pero no puestos ni prebendas, eso es peor para quien está al frente; dígale que lo deje gobernar, que si usted tiene éxito estos cinco años la que sigue, el 2021, es ella. Tendrás éxito, si yo tengo éxito, es el mensaje que debe llevarle; sino la izquierda, que se relame con esta bronca, es la que cosechará los votos. Ya no se trata de salvar a Saavedra, acá la cosa es su gobierno y el país. Por el amor de Dios, haga política como un político de verdad. Usted es el primer político de la Nación.