Irónico que una congresista como la izquierdista Katy Ugarte, que salió a pedir el voto de los ciudadanos ofreciendo la defensa de los derechos de los trabajadores, termine empapelada por el recorte ilegal de los sueldos de los empleados de su despacho, algo tan sin sentido como acusar a la prensa independiente de “mermelera” por hacer su trabajo destapando las andanzas de Pedro Castillo y compañía, pero al mismo tiempo andar pagando a periodistas en Cusco para que “levanten su imagen” ante sus electores.
Son muchas las ironías de quienes llegaron al poder con Castillo. Juraban que de ganar las elecciones de la mano de un profesor, la educación pública sería la prioridad. Sin embargo, lo único que hicieron fue legalizar un sindicato de docentes radicales hermanados con terroristas con la finalidad de exigir aumentos de sueldos sin ser evaluados, y quedarse de brazos cruzados ante la labor pendiente de recuperar la infraestructura deteriorada de cientos de colegios que hoy parecen bombardeados.
Desde la izquierda decían que serían implacables con la corrupción, pero los de Perú Libre llegaron liderados por un sentenciado como Vladimir Cerrón y más tarde evitaron que Castillo, el que tenía al lado a impresentables como Juan Silva, Geiner Alvarado y Bruno Pacheco, sea vacado. Lo blindaron hasta el final a pesar de que el Ministerio Público le había abierto varias investigaciones y sin duda alguna estaba descalificado para ocupar la Presidencia de la República.
Llamaban “golpistas” a quienes por mecanismos constitucionales buscaban la salida del poder del profesor, pero fueron elegidos por Perú Libre, una agrupación en cuyo ideario se proponía erradicar las libertades e implantar una dictadura como la de Cuba o Venezuela. Al final, fiel a su línea, su líder Castillo terminó preso por intentar cerrar el Congreso y tomar por completo el sistema de justicia, incluyendo al Ministerio Público que lo tenía contra las cuerdas.
Esta es la gente que nos gobernó y pese a haber salido por la puerta falsa, insiste en buscar una nueva Constitución. Sí, estos personajes que mochan sueldos, han defendido a un sinvergüenza e inepto como Castillo y tienen como líder a Cerrón, son los que nos pretenden decir qué es lo mejor para el país que han estado muy cerca de hundir. Mientras tanto, Katy Ugarte, una “digna” representante del castillismo, tendrá que responder ante el Ministerio Público y la Comisión de Ética por mochar sueldos y comprar periodistas. Una joya.
Lo único que hicieron fue legalizar un sindicato de docentes radicales hermanados con terroristas




