En los primeros meses de este año el presidente Francisco Sagasti manifestó que su objetivo era que al fin de su gobierno todos los adultos mayores sean vacunados contra la COVID-19. Para muchos era una meta difícil de cumplir ya que su gestión había comenzado desde cero en el tema de las inmunizaciones. Sin embargo, la aceleración de las compras de vacunas ha puesto al país en un escenario más promisorio. Se ha avanzado tanto que el 10 de julio comenzarán a ser inoculados las personas entre 47 y 49 años de edad.
Por supuesto, es importante destacar la donación de 2 millones de vacunas de parte del gobierno de Estados Unidos, pero también hay que destacar el trabajo de nuestros ministros de Relaciones Exteriores y de Salud. Uno concretó las compras y el otro lideró el proceso de inmunización a ritmo sostenido.
La vacunación de los peruanos ha sido uno de los instrumentos centrales en la gestión de Francisco Sagasti y las consecuencias lógicas de esto es que el Jefe de Estado tenga 52% de aprobación, con un incremento de 22 puntos con respecto al mes pasado, según la última encuesta de El Comercio-Ipsos. La autoridad presidencial fortalecida es una buena señal para dejar la posta en el año del Bicentenario. Esperemos que esto motive a su reemplazante a enfocarse principalmente en la tarea de contener la pandemia del coronavirus.




