El presunto ataque sexual contra un escolar perpetrado por otros menores dentro del Liceo Naval Almirante Guise, en San Borja, Lima, debe interpelarnos como sociedad, pero más que nada debe hacernos ver que no se trata de un hecho aislado.
El portal Si Se Ve del Ministerio de Educación tiene data de terror: cada tres días se reporta un caso de violación entre escolares en el Perú y, entre enero y agosto del 2026, hubo 1,183 reportes de violencia sexual entre escolares.
Fuera de las escuelas, la situación empeora. De acuerdo con la Resolución Viceministerial del Ministerio de Educación que derogó los “Lineamientos de Educación Sexual Integral (ESI) para la Educación Básica”, en el Perú se registran 59 casos diarios de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, además de 103 nacimientos diarios de madres menores de 19 años.
Meses atrás la ESI fue reemplazada por “lineamientos basados en un modelo científico, biológico y ético”. Es momento de que se trabaje el serio, sin dogmas de uno y otro lado, para encontrar una solución a este grave problema que está más vigente que nunca. Cualquier esfuerzo que se haya hecho hasta el momento, ha sido en vano
No se puede estar más tiempo distraídos en discusiones de salón, mientras los niños y adolescentes viven situaciones extremas que tienen muchos responsables, tanto en casa como en la sociedad.




