La congresista no agrupada Kira Alcarraz es una impresentable de aquellas, pues se ha hecho famosa por amenazar de muerte a una periodista, por interceder para dar empleo en el Congreso a una persona allegada a su familia, por agredir a un fiscalizador de la Municipalidad de Lima y por irse de paseo a India cuando debía estar trabajando en su semana de representación, que no son vacaciones.
Pero más lamentable aún es que esta legisladora elegida por Somos Perú y que más tarde fue parte de la bancada de Podemos, trate de victimizarse al afirmar que la cuestionan por haber sido mototaxista, por tener tatuajes y por usar argollas en las orejas, cuando lo cierto es que nadie la criticaría si fuera una persona correcta que no estuviera metida en escándalos reñidos con la investidura de una congresista.
En Correo esperamos que Alcarraz sea sancionada en el Pleno por el caso del fiscalizador municipal, que está en manos de la Comisión de Ética, pues no podemos tener legisladores con ese tipo de credenciales.
De otro lado, el elector debería sancionar con su indiferencia en estas elecciones a agrupaciones como Somos Perú que en el 2021 llevaron a esta señora como candidata al Congreso. No podemos tolerar que se sigan burlando de los peruanos al colocar en sus listas a gente que al salir elegida, se convierten en un lastre para el país.
Ni un voto para ellos. Asuman su responsabilidad.




