Señalaba Gramsci: “El viejo mundo se muere, el nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”, una frase que retoma actualidad.
Tras la II Guerra Mundial surge la llamada Guerra Fría, enfrentamiento entre EE.UU. y la Unión Soviética, entre capitalismo y los proyectos de construcción socialista. Se desarrollaron organizaciones como las Naciones Unidas, dándole derecho a veto en el Consejo de Seguridad a estas potencias, y el Fondo Monetario Internacional (FMI), y la descolonización de Asia y África.
Diversos acontecimientos del siglo expresan la crisis de un orden que va quedando atrás: la Unión Europea, la OTAN, China como potencia económica y militar, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), el régimen soviético disuelto y EE.UU. perdiendo hegemonía. Se espera un “nuevo mundo” multipolar, pacífico y el libre tránsito mundial.
El “Tiempos de monstruos” se explica por políticos como Jair Bolsonaro en Brasil, Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador y Donald Trump en Estados Unidos, con su cruzada por el control de las principales reservas petroleras en Irak, Venezuela E irán, lo que genera mayor inestabilidad pese a la presencia de sus bases militares en Medio Oriente.
El ataque conjunto israelí - estadounidense a Irán revitaliza la industria de guerra norteamericana y busca el control territorial de Israel a contrapelo de la crisis económica, social y política que enfrentan sus gobiernos. La resistencia iraní sorprende, la población norteamericana rechaza esta guerra que eleva precios, desabastece y golpea hogares de menores recursos. Es posible que se repita Vietnam y deban retirarse derrotados. No sería la primera vez.




