El 12 de septiembre de 1992, la Policía Nacional capturó a Abimael Guzmán Reynoso, principal dirigente de Sendero Luminoso, durante un operativo realizado en una vivienda de Surquillo, Lima. La intervención estuvo a cargo del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) y también permitió detener a otros integrantes de la cúpula, entre ellos Elena Iparraguirre.
La captura fue resultado de una investigación que incluyó seguimiento, vigilancia y recopilación de información sobre los integrantes de Sendero Luminoso. El GEIN comenzó a operar en marzo de 1990 con cinco agentes y llegó a superar los 80 efectivos entre oficiales y suboficiales.
Los agentes utilizaron distintas caracterizaciones para seguir los movimientos de la organización sin ser identificados. Entre ellas estuvieron las de vendedores ambulantes, mendigos, músicos, recolectores de basura y encuestadores.
Uno de los avances ocurrió en diciembre de 1991, cuando los agentes encontraron un video en el que aparecía Guzmán junto con otros dirigentes mientras bailaba “Zorba, el griego”. El registro permitió identificar los rostros de integrantes de la cúpula y continuar con el seguimiento.

Así fue la Operación Victoria
Durante 1992, el GEIN intervino distintos inmuebles y reunió nuevas evidencias sobre la organización. Las pesquisas llevaron a los agentes hasta una vivienda de Los Sauces, en Surquillo, donde finalmente ejecutaron la Operación Victoria.
La captura de Guzmán dejó a Sendero Luminoso sin su principal dirigente y afectó su estructura de mando. La organización había iniciado su lucha armada en 1980 y durante ese periodo perpetró atentados y asesinatos contra la población peruana.
La detención del 12 de septiembre fue uno de los principales golpes policiales contra Sendero Luminoso. El resultado fue producto de varios años de trabajo de inteligencia orientado a identificar y ubicar a la dirigencia de la organización.






