- Cómo grabar videos virales con el celular: cinco técnicas para mejorar tu contenido en redes sociales
- Open Finance en Perú: los retos de ciberseguridad y protección de datos frente a la inteligencia artificial
La posibilidad de estudiar desde casa ha ampliado el acceso a la educación superior para miles de personas. Sin embargo, el acompañamiento académico continúa siendo uno de los factores determinantes para que los estudiantes culminen sus carreras.
De acuerdo con el informe Education at a Glance 2025 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el 21 % de los estudiantes en Perú abandona la educación superior durante el primer año, cifra superior al promedio de los países miembros de la organización (13 %).
Por su parte, el Ministerio de Educación (Minedu) reportó que la tasa de interrupción de estudios universitarios alcanzó el 11,5 % en 2021, lo que evidenció la necesidad de fortalecer los servicios de bienestar y acompañamiento estudiantil.
Lee: ¿Vas a renovar tu celular? Cinco aspectos que debes evaluar antes de comprar un smartphone
El acompañamiento va más allá de una plataforma virtual
Para Luciano Velazco, CEO de Dionisio Romero University (DRU), una experiencia virtual de calidad no consiste únicamente en ofrecer contenidos digitales.
“Una buena experiencia virtual requiere acompañamiento permanente, seguimiento personalizado y herramientas que permitan identificar cuándo un estudiante necesita apoyo”, señaló.
El especialista indicó que hoy las universidades incorporan tecnologías basadas en inteligencia artificial para monitorear el progreso académico y brindar asistencia oportuna sin reemplazar el rol del docente.
Lee aquí: ¿Un robot puede realizar una cirugía durante procedimientos médicos?
Cinco aspectos para elegir una universidad virtual
1. Seguimiento permanente al aprendizaje
Es recomendable optar por instituciones que monitoreen el avance académico de sus estudiantes y detecten oportunamente dificultades para ofrecer apoyo antes de que aparezca la deserción.
2. Soporte cuando el estudiante lo necesita
Las universidades que ofrecen asistencia fuera del horario tradicional, mediante tutores o herramientas de inteligencia artificial, facilitan la continuidad del aprendizaje, especialmente para quienes trabajan o estudian en horarios flexibles.
3. Tecnología que personalice el aprendizaje
Las plataformas digitales pueden identificar fortalezas, dificultades y hábitos de estudio para ofrecer recomendaciones adaptadas a cada estudiante y fortalecer su rendimiento.
4. Docentes como eje del proceso formativo
Aunque la inteligencia artificial agiliza la atención de consultas, el acompañamiento de profesores y tutores continúa siendo fundamental para orientar y motivar al estudiante.
5. Formación orientada al mercado laboral
Además de conocimientos técnicos, una universidad virtual debe promover competencias como la resolución de problemas, el trabajo colaborativo, la adaptación al cambio y la toma de decisiones.
La tecnología debe fortalecer el aprendizaje
Velazco sostuvo que la transformación educativa no depende únicamente de las herramientas tecnológicas, sino del uso que se haga de ellas para conocer mejor las necesidades de cada estudiante.
Según indicó, combinar tecnología, seguimiento personalizado y acompañamiento docente permite mejorar la experiencia educativa y favorecer la permanencia en la educación superior.
-