La cirugía robótica ha dejado de ser una escena propia de la ciencia ficción para convertirse en una herramienta cada vez más presente en los quirófanos. Aunque muchas personas creen que un robot opera solo, la realidad es distinta: detrás de cada está un cirujano que controla cada movimiento.
El doctor Luciano Poggi, especialista en Cirugía General y Laparoscópica de la Clínica Anglo Americana, explica que el sistema robótico Da Vinci cuenta con cuatro brazos articulados y una visión tridimensional que permite ejecutar movimientos de gran precisión que serían difíciles de lograr con la cirugía laparoscópica convencional.
“Actualmente, los robots son operados al 100% por cirujanos. No existe la posibilidad de que un robot realice una cirugía por sí mismo”, precisa el especialista.
Según Poggi, esta tecnología facilita una mejor manipulación de los tejidos, disminuye el sangrado y favorece una recuperación más rápida del paciente. Si bien existen casos específicos —como algunas cirugías de emergencia o tumores de gran tamaño— en los que aún se requiere cirugía abierta, considera que la robótica se convertirá en el estándar para la mayoría de procedimientos.
El especialista señala que el principal reto sigue siendo el costo de implementación. Sin embargo, recuerda que algo similar ocurrió con la cirugía laparoscópica, que con el tiempo pasó de ser una innovación a una práctica habitual en hospitales de todo el mundo.
“La idea es acercar cirugías de alta calidad a lugares donde no hay especialistas”, sostiene.
CLAVES PARA ENTENDER LA CIRUGÍA ROBÓTICA
Conocer cómo funciona esta tecnología ayuda a derribar mitos y entender por qué cada vez más procedimientos incorporan plataformas robóticas:
Menor impacto para el paciente. A l tratarse de una cirugía mínimamente invasiva, suele producir menos sangrado, menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida.
La telecirugía. Uno de los mayores avances será la posibilidad de que un cirujano opere a distancia. Esta tecnología podría acercar procedimientos especializados a pacientes de zonas alejadas.
El robot no toma decisiones. El procedimiento siempre está bajo el control del cirujano. El especialista maneja cada movimiento desde una consola y controla los brazos robóticos en la intervención.
Precisión. Los brazos robóticos ofrecen un rango de movimiento superior al de la mano y permiten manipular tejidos con mayor exactitud. Esto facilita procedimientos complejos y reduce el riesgo.





