La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantuvo el estado de Alerta del Niño Costero debido a la persistencia de condiciones cálidas anómalas en el mar peruano. Según su último informe técnico, el evento climático podría prolongarse hasta abril de 2027 y no se descarta que alcance una “magnitud extraordinaria” hacia finales de 2026.
El organismo señaló que en la región Niño 1+2, ubicada frente a las costas norte y centro del Perú, es más probable que el fenómeno continúe con intensidad fuerte. Para el verano 2026-2027, estimó un 38 % de probabilidad de que el evento sea fuerte y un 33 % de que alcance una magnitud extraordinaria, mientras que las probabilidades de un Niño moderado y débil son de 23 % y 6 %, respectivamente.
Asimismo, el ENFEN informó que en la región 3.4 del Pacífico ecuatorial central también se desarrolla un evento de El Niño que podría extenderse hasta abril de 2027, alcanzando su mayor intensidad entre noviembre y diciembre de este año. En esa zona, la probabilidad de un evento fuerte es de 42 %, seguida de un 30 % para una intensidad muy fuerte.
Respecto a los efectos esperados, el informe advierte que entre julio y septiembre de 2026 las temperaturas del aire permanecerán por encima de lo normal en toda la costa peruana. Además, se prevén lluvias superiores a lo habitual en la costa norte, mientras que los caudales de los ríos de la vertiente del Pacífico se mantendrían, por el momento, dentro de rangos normales.
El calentamiento del mar también tendrá impacto en la actividad pesquera. El ENFEN prevé que la anchoveta permanezca cerca del litoral y a mayores profundidades, además del ingreso de especies propias de aguas cálidas, como pez sierra, atún aleta amarilla, barrilete, melva, picudos y tiburones.
Ante este escenario, la comisión técnica exhortó a las autoridades nacionales, regionales y locales a reforzar las acciones de prevención y preparación frente a la próxima temporada de lluvias.
Asimismo, recomendó utilizar los pronósticos meteorológicos y escenarios de riesgo para reducir el impacto de posibles desastres, especialmente en la costa norte y central del país, donde se esperan precipitaciones por encima de lo normal durante el verano 2026-2027.





