Estados Unidos y el sector privado peruano acordaron trabajar de manera conjunta para responder a la emergencia climática generada por el Fenómeno El Niño y brindar asistencia a las personas afectadas. Bajo el liderazgo del embajador estadounidense, Bernie Navarro, se conformó un frente de acción coordinado que busca agilizar y optimizar la entrega de ayuda humanitaria.
Con el objetivo de coordinar y aprovechar mejor los recursos disponibles, el embajador convocó al Comando Sur a las principales instituciones estadounidenses encargadas de responder ante desastres. En la reunión también participaron altos mandos de la Marina, el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, además de una delegación peruana de alto nivel conformada por el canciller, representantes de ProInversión y funcionarios del Viceministerio de Agricultura.
Consciente del papel que puede desempeñar el sector privado en la atención de la emergencia, el diplomático convocó a Alba San Martín, presidenta de la Junta Directiva de AmCham Perú, y a Aldo Defilippi, director ejecutivo de la institución. La invitación tuvo como propósito incorporar a las empresas estadounidenses y a los socios de la cámara a las labores de apoyo y asistencia a los damnificados.
La iniciativa también contempló acciones concretas. El embajador Navarro dispuso la movilización inmediata del USNS Comfort, considerado el buque hospital más grande de la flota estadounidense. La embarcación llegará a las costas peruanas para ofrecer atención médica y veterinaria especializada a las poblaciones más vulnerables, con el objetivo de garantizar una respuesta rápida y de calidad.
Este domingo, el embajador estadounidense y Aldo Defilippi viajaron a Piura junto con funcionarios del Gobierno y representantes gremiales para coordinar con Carlos Neuhaus la logística de la ayuda que será canalizada desde el sector privado.
Días atrás, Martín Pérez, presidente de la Fundación Romero y director de AmCham, encabezó las coordinaciones para agilizar el descolmatado del río Piura, garantizar el abastecimiento de combustible para la maquinaria pesada y gestionar el financiamiento necesario para ejecutar las obras de mitigación.
Este despliegue evidencia la disposición de los gremios empresariales y del sector privado para trabajar de manera articulada con el Gobierno central y contribuir a la atención de la emergencia.





