Una investigación realizada en Perú advierte que la violencia de pareja puede influir directamente en las decisiones reproductivas de las mujeres, reduciendo la intención de tener hijos y aumentando el riesgo de embarazos no planificados.
El estudio fue desarrollado por el investigador Guido Bendezú Quispe, de la Universidad San Ignacio de Loyola, junto a un equipo de especialistas de diversas universidades peruanas.
Los resultados se basan en el análisis de 8.466 mujeres en edad fértil, utilizando información de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar, que recoge datos de mujeres de 15 a 49 años que habían tenido al menos un embarazo en los cinco años previos.
Alta prevalencia de violencia de pareja
El estudio revela que una proporción significativa de mujeres ha sufrido distintos tipos de violencia dentro de sus relaciones.
Entre las participantes:
- 22,2 % reportó haber sufrido violencia física.
- 45,8 % violencia psicológica.
- 4,3 % violencia sexual.
A nivel global, se estima que el 27 % de las mujeres entre 15 y 49 años ha experimentado violencia física o sexual por parte de su pareja.
Los investigadores señalan que este fenómeno no solo genera daños inmediatos, sino que también afecta el control de las mujeres sobre su fertilidad.
Más embarazos no planificados
Los resultados del estudio indican que la violencia de pareja se relaciona con una mayor probabilidad de embarazos no deseados.
En el caso peruano, el 52,4 % de las mujeres encuestadas calificó su embarazo como no planificado.
Esta situación fue más frecuente entre:
- Mujeres jóvenes de 15 a 25 años
- Mujeres sin pareja actual
- Personas con menor nivel educativo
- Residentes en zonas rurales
- Mujeres pertenecientes a quintiles de menores ingresos
- Mujeres quechuahablantes
Diferencias entre zonas urbanas y rurales
El análisis también encontró que las mujeres que viven en áreas rurales presentan menor intención de quedar embarazadas en comparación con las residentes en zonas urbanas.
Los investigadores plantean que este resultado podría estar relacionado con cambios en las políticas públicas de género y programas de salud reproductiva implementados en los últimos años.
Un fenómeno observado en varios países
Patrones similares han sido identificados en investigaciones realizadas en Etiopía, Bangladesh, Brasil, Japón, Namibia, Samoa, Serbia y Montenegro, donde la violencia de pareja también se asocia con mayor número de embarazos no planificados.
Diversos estudios señalan que, ante situaciones de violencia, algunas mujeres recurren a anticonceptivos sin conocimiento de la pareja, métodos de emergencia o al aborto.
En Perú, sin embargo, la interrupción del embarazo solo es legal por razones terapéuticas, lo que puede influir en las decisiones reproductivas de las mujeres en contextos de violencia.
Recomendaciones de los investigadores
Ante este escenario, los especialistas recomiendan:
- Fortalecer programas de prevención de la violencia de género
- Impulsar la educación sexual integral
- Mejorar el acceso a servicios de planificación familiar
También sugieren promover iniciativas comunitarias de apoyo que fomenten entornos seguros, reduzcan la estigmatización y faciliten el acceso a información y atención especializada.





