Una grave denuncia reveló que 120 ciudadanos peruanos viajaron a Rusia atraídos por ofertas de trabajo y estudios que resultaron ser falsas, y terminaron incorporados al ejército ruso como combatientes en el conflicto armado contra Ucrania. Nuevos detalles de este caso fueron difundidos por Cuarto Poder, que recogió los testimonios de familiares quienes denunciaron no haber recibido una respuesta efectiva del Estado peruano para lograr el retorno de sus seres queridos.
Los afectados fueron contactados a través de una red que ofrecía empleos formales y oportunidades de estudio en territorio ruso. Al llegar a su destino, fueron presionados a suscribir contratos redactados en ruso, un idioma que ninguno de ellos dominaba, y que los comprometían con el servicio militar.
Al terminar de firmar esos documentos, sus pasaportes fueron retenidos por las autoridades militares rusas, eliminando cualquier posibilidad de abandonar el país por cuenta propia. Desde ese momento, los peruanos quedaron bajo el control del ejército y fueron trasladados a brigadas de asalto en zonas de combate activo.
Duras condiciones en el frente
Uno de los casos de esta larga lista es el de un joven de 31 años identificado con el alias Morgan, quien desde las trincheras graba videos en los que muestra la situación que enfrenta a diario. En dichas grabaciones se le observa rodeado de restos de drones y escombros, en condiciones que evidencian la precariedad del entorno en el que se encuentra.
Su madre, Norma Paredes, ha sido una de las voces más activas entre los familiares que buscan una solución. Ella relata que durante las breves comunicaciones que logra sostener con su hijo escucha explosiones de fondo, sin poder hacer nada desde Lima.
Por otro lado, los familiares de los afectados describen un esquema en el que la negativa a aceptar nuevas etapas contractuales tiene consecuencias físicas para los reclutados. Vania, esposa de uno de los peruanos incorporados al ejército ruso, explicó que si alguno de ellos intenta resistirse a firmar el contrato sufren agresiones y torturas.
A esa situación se suma la exigencia de realizar tareas de alto riesgo sin ningún tipo de preparación previa. Según los testimonios recogidos en el reportaje, algunos compatriotas han sido asignados a labores como el desarmado de explosivos sin contar con experiencia en ese tipo de actividades.

Respuesta de la Cancillería
Ante las denuncias de los familiares, la Cancillería peruana informó el pasado 22 de abril que no dispone de los recursos necesarios para llevar adelante una repatriación masiva. La institución indicó que los salvoconductos consulares están disponibles únicamente para quienes logren llegar por sus propios medios a la embajada en Moscú.
Otra de las limitaciones es que la sede diplomática se encuentra a más de 1,200 kilómetros del frente de batalla, una distancia comparable a la que separa Lima de Tumbes. Para quienes están cercados en zonas de conflicto activo, esa alternativa resulta de difícil acceso.

Mientras tanto, los parientes de los peruanos atrapados en el conflicto se han organizado para exigir una intervención más directa del Estado. Quienes tengan familiares en esa situación pueden comunicarse con la Sección Consular de la Embajada del Perú en Rusia a través del número de emergencias +7 8 985 389 06 60 o escribir al correo sconsularperu@mail.ru.





