Especialista advierte que revisar el estado del vehículo, el SOAT y la autorización municipal es fundamental antes de contratar transporte escolar.
Especialista advierte que revisar el estado del vehículo, el SOAT y la autorización municipal es fundamental antes de contratar transporte escolar.

Con el inicio del año escolar 2026 a pocas semanas, miles de familias buscan una movilidad escolar para sus hijos. Sin embargo, elegir este servicio no debe basarse solo en horarios o cercanía, sino en criterios de seguridad y formalidad.

José Luis Garnica, Tribe Lead de Seguros Vehiculares de Pacífico Seguros, explicó los principales aspectos que deben evaluar tanto los padres como los conductores antes de iniciar el servicio.

Para padres: qué verificar antes de contratar

1. Estado del vehículo

Es clave comprobar que la unidad tenga revisión técnica vigente, cinturones de seguridad operativos y señalización visible. Un vehículo en buen estado reduce riesgos ante cualquier eventualidad.

2. SOAT vigente

El Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) cubre atención médica para ocupantes y terceros en caso de accidente.

Permite cubrir gastos de curación hasta S/ 27.500, además de indemnizaciones por invalidez o fallecimiento.

3. Autorización formal

Según la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), en Lima y Callao existen 3.758 movilidades autorizadas para prestar servicio escolar.

Solicitar la constancia de registro municipal o permiso correspondiente ayuda a evitar servicios informales.

Para conductores: responsabilidades clave

4. Seguro adicional

El SOAT cubre daños personales, pero no los daños materiales del vehículo ni perjuicios materiales a terceros.

Contar con un seguro vehicular declarado para uso escolar amplía la protección y brinda mayor respaldo a las familias.

5. Respetar la capacidad y rutas

Evitar la sobrecarga permite una evacuación rápida ante emergencias y previene sanciones. Cumplir horarios y rutas refuerza la confianza.

6. Comunicación permanente

Informar oportunamente sobre cambios de ruta, retrasos o incidencias fortalece la relación con los padres durante el año escolar.

Prevención como prioridad

“Cuando se trata de transporte escolar, la prevención y la formalidad deben ir de la mano. Cumplir con los requisitos y mantener buenas prácticas permite ofrecer un servicio más confiable”, señaló Garnica.

En un contexto donde aumenta el tránsito en zonas escolares, revisar estos puntos puede marcar la diferencia en la seguridad de los menores.