Camila Rosemary Shand, reina de Inglaterra decidió compartir públicamente por primera vez uno de los episodios más dolorosos de su adolescencia. Según su revelación cuando tenía entre 16 y 17 años sufrió una agresión sexual durante un viaje en tren con destino a la estación de Paddington, en Londres.
Shand relató que cuando era adolescente viajaba sola mientras leía un libro, un desconocido se le acercó y comenzó a agredirla sexualmente. Siguiendo las enseñanzas de su madre, la reina no se amilanó y se defendió.
“Me quité el zapato y le di un golpe con el tacón en los testículos”, confesó la monarca.
Su rápida defensa le permitió escapar y descender del tren en la siguiente estación. Al llegar a su destino, su madre detectó de inmediato que algo grave había ocurrido al observar su cabello desordenado y la ausencia de un botón en su abrigo. La joven buscó a un oficial uniformado en la estación de Paddington y reportó lo sucedido, lo que condujo al posterior arresto del agresor.
Episodio marcó su existencia
La reina describió su respuesta emocional tras el ataque de manera contundente y explicó que por sobre el miedo sintió mucha ira.
“Me habían agredido, pero lo que recuerdo sobre todo es la ira, estaba furiosa”, declaró Camila.
Este sentimiento de rabia se convirtió en el motor que la impulsó a involucrarse activamente en la lucha contra la violencia sexual.
La monarca admitió que el recuerdo había permanecido “oculto en el fondo de su cerebro durante mucho tiempo”. “De alguna manera lo olvidé”, confesó, aunque aclaró que este tipo de experiencias traumáticas pueden resurgir con intensidad incluso décadas después. Su decisión de hacer pública esta experiencia responde al propósito de apoyar a otras víctimas.





