ANIN: decenas de obras paralizadas por falta de presupuesto contradicen lema “El Perú a toda máquina”. Composición: Diario Correo.
ANIN: decenas de obras paralizadas por falta de presupuesto contradicen lema “El Perú a toda máquina”. Composición: Diario Correo.

La paralización de infraestructura crítica en varias regiones del país expone la brecha entre el discurso que mantiene la gestión de José Jerí y la realidad nacional. Según un reportaje de Punto Final, decenas de obras destinadas a prevenir desastres naturales, mejorar la salud y educación llevan casi un año detenidas, generando el reclamo de pobladores que responsabilizan al presidente José Jerí y a ANIN por promesas incumplidas.

En ese contexto, Mario Ríos, vocero de ANIN, atribuyó la crisis al Ministerio de Economía y Finanzas.

“Si estos recursos nos hubieran dado, al cierre del año pasado y al comienzo de este año estaban concluidos con todo su equipo moderno”, afirmó.

Presupuesto recortado y deuda millonaria

El inicio de la crisis fue en mayo de 2025 cuando ANIN suspendió pagos a contratistas por una deuda acumulada de S/850 millones. Este año la situación se agravó, pues la entidad opera con S/2.800 millones frente a los S/3.800 millones que recibía el año anterior.

El presupuesto adicional recientemente transferido apenas alcanzó para saldar parte de las deudas con contratistas, sin reactivar obras. De Cañete a Tumbes, las obras inconclusas permanece expuesta como hospitales sin equipar, colegios a medio construir y muros de contención que debían proteger de desbordes.

Obra paralizada en Río Cañete

La protección ribereña del río Cañete ilustra el abandono sistemático. Una empresa desistió de un proyecto de S/200 millones hace más de dos años debido a demoras constantes en los pagos. La obra sigue detenida mientras la población permanece vulnerable a inundaciones recurrentes, según información recabada por el dominical.

Piura: sin protección ante lluvias intensas

Por otro lado, Piura carga las consecuencias del fenómeno El Niño de 2017, que dejó algunas edificaciones débiles debido a las inundaciones devastadoras y a huaycos que arrasaron miles de viviendas, sin contar con los muertos y heridos que el desastre causó. Pese a que la región cuenta con proyectos de drenaje pluvial todavía no se ha ejecutado ninguno porque el perfil técnico sigue sin completarse.

La municipalidad de Castilla adquirió motobombas como solución temporal, pero el alcalde Walter Castillo advirtió que la maquinaría funcionaría solo con un caudal bajo y colapsaría ante incrementos significativos. La preocupación crece porque de febrero a abril las lluvias se intensifican, y los pronósticos anticipan precipitaciones fuertes.

En Sullana y Talara los proyectos de drenaje pluvial registran avances mínimos, mientras Paita, Chiclayo, Trujillo y Tumbes permanecen atrapados en estudios previos que parecen no terminar nunca.

Áncash: educación y salud en espera

El poblado de Pariacoto, en Áncash, esperaba la construcción del colegio Chacchan, una obra de ANIN detenida hace meses. La frustración de los pobladores es visible, pues consideran que el plan de infraestructura moderna resulta inútil si los proyectos no avanzan.

Mientras tanto, ANIN prometió concluir este año cuatro hospitales en Pomabamba, Casma, Recuay y Caraz, pero advirtió que solo entregará las estructuras físicas sin equipamiento por falta de presupuesto.

El 29 de diciembre de 2025, el gobierno oficializó el uso obligatorio del lema “¡El Perú a toda máquina!”, argumentando que representa “el movimiento constante, decidido y sin pausas frente a la delincuencia”.

La propaganda contrasta con los hechos revelados por el reportaje. Decenas de obras millonarias permanecen paralizadas casi un año después, proyectos que antes pertenecían a la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios siguen detenidos, y comunidades enteras permanecen desprotegidas ante desastres naturales mientras los recursos aun no llegan.