El 45% de su población está en situación de pobreza, muy por encima del 24% de Apurímac (con Las Bambas). Analista Iván Arenas recuerda que los principales responsables, Marco Arana y Mirtha Vásquez, se mantienen indiferente ante el avance de la minería ilegal en esa región, la que contamina sus fuentes de agua. (Foto: EFE)
El 45% de su población está en situación de pobreza, muy por encima del 24% de Apurímac (con Las Bambas). Analista Iván Arenas recuerda que los principales responsables, Marco Arana y Mirtha Vásquez, se mantienen indiferente ante el avance de la minería ilegal en esa región, la que contamina sus fuentes de agua. (Foto: EFE)

Aunque se trata del proyecto emblemático de Cajamarca, Conga nunca se llegó a ejecutar debido a una fuerte oposición social, pues gran parte de la población del lugar está convencida de que generaría un impacto negativo en las fuentes de agua que los abastecen, así como también a la agricultura.

Sin embargo, esas mismas fuentes de agua que defendieron en sendas manifestaciones sociales están siendo contaminadas por los mineros ilegales que incursionan en la zona, así como también en casi todas las provincias de Cajamarca, a vista y paciencia de los férreos opositores de la minería moderna.

De haberse concretado el proyecto Conga, Cajamarca sería una de las regiones menos pobres del país. Por el contrario, en la actualidad es la más pobre.

ANTIMINEROS

Iván Arenas, analista de conflictos sociales, recordó que la no ejecución del proyecto minero aurífero Conga fue consecuencia del trabajo que realizaron conocidos representantes de la corriente antiminera liderados por el excura Marco Arana (con su ONG Grufides) y “cuyo brazo derecho” fue Mirtha Vásquez, expremier del golpista Pedro Castillo.

En diálogo con Correo, Arenas resaltó que ambos personajes hoy guardan silencio y se mantienen indiferentes ante el avance de la minería ilegal en la zona en la que se debió ejecutar el mencionado proyecto aurífero, cuya mina contendría más de 6 millones de onzas de oro y cuya puesta en valor equivale a una inversión estimada de 4,800 millones de dólares.​

POBREZA

A su vez, Paola Herrera, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), enfatizó que no desarrollar Conga implicó dejar pasar la oportunidad de mejorar el nivel de vida de la población de Cajamarca, la región más pobre del país.

“La última cifra disponible de pobreza que tenemos es la del 2024. Cajamarca es ahora la región más pobre del país, con un 45% de su población en esta condición”, advirtió.

Explicó que si en 2004 se comparaban Cajamarca y Apurímac, ambas regiones tenían el mayor nivel de pobreza en el país, con entre el 70% y 80% de su población en esta situación.

Agregó, sin embargo, que en 2012, cuando se inició la ejecución de Las Bambas, Apurímac empezó a reducir ese nivel de pobreza.

“Ha logrado ubicarse a la mitad de la tabla, con una tasa de pobreza de 24%, inclusive menor al promedio nacional, que está más cerca del 28%”, detalló Paola Herrera.

OPORTUNIDAD

La economista resaltó que si se hubiera activado Conga, la producción de oro en el departamento de Cajamarca se habría duplicado. “Por ejemplo, en el 2024 fue de unas 647 mil onzas, con Conga se habría casi duplicado. Es relevante porque desde el 2012 Cajamarca viene reduciendo su producción de oro, constantemente”, advirtió.

Explicó que en el año 2024 la producción de oro cayó más de 60% en comparación con 2012, pues sus principales minas –sobre todo Yanacocha, la más relevante por ser la de mayor producción– han agotado paulatinamente sus reservas. Yanacocha, por ejemplo, ahora mismo está en transición hacia el cierre.

“Tenemos un ejemplo claro: Cuando en una región se permite el desarrollo de proyectos mineros, que llevan muchísima inversión, que generan muchos encadenamientos con otros sectores, permite que se active el círculo virtuoso de empleos, ingresos y menor pobreza”, remarcó Herrera.

Añadió que la minería formal también genera más ingresos al fisco y para los gobiernos regionales y locales, recursos que si son bien aprovechados se pueden destinar a la construcción de obras que mejoren la calidad de vida de la población. “Es lo que no se ha logrado en Cajamarca”, alertó.

RESPONSABLES

En la misma línea, Iván Arenas precisó que una forma de entender el impacto negativo de la no ejecución de Conga es comparar el ingreso per cápita de Cajamarca con Moquegua, donde se desarrolla Quellaveco, Toquepala, etc.

El ingreso per cápita de Cajamarca –destacó– es casi tres veces menos que el de Moquegua. Como si esto fuera poco, Cajamarca tiene 10 de los 20 distritos más pobres del país.

“Conga hubiese significado el 1% del PBI, aproximadamente. Entonces, se ha perdido muchísimo; se ha perdido, además, el canon y las regalías que pudieron haber llegado a esa región. No se dio la inserción de proveedores locales dentro de una larga cadena que genera la minería formal, moderna”, manifestó.

Respecto a la responsabilidad de dejar pasar la oportunidad de desarrollar Conga, el analista de conflictos sociales señaló que son “los señores de la izquierda local, tanto al señor Arana como al señor (Wilfredo) Saavedra (ambientalista), y otros señores antimineros de la zona, que inventaron el relato de la señora Máxima Acuña, que desafortunadamente pegó bastante”.

SILENCIO

Recalcó que quienes lideraron la oposición contra Conga hoy, lamentablemente, no dicen absolutamente nada con respecto al tema de la minería ilegal e informal que opera en la misma zona y que mantiene a Cajamarca en una recesión económica.

Enfatizó que el mencionado departamento le debe su pobreza a los antimineros que dijeron: “Agua sí, mina no”, pero que hoy evidencian una gran contradicción de su accionar. “¿Cómo está San Ignacio? ¿Cómo está Sorochuco? ¿Cómo está Celendín? ¿Cómo está Cajabamba?”, refirió

“Esas localidades han sido tomadas por mineros, invasores, que vienen de Pataz, huyendo de la sierra Liberteña; se han instalado en la zona. Son mineros ilegales, informales, gente que trafica con los Reinfo. Es decir, toda la posición antiminera ideológica ha beneficiado a la minería ilegal”, aseveró.

Además, según dijo, algunos dirigentes de rondas campesinas colaboran con la minería informal e ilegal a cambio de dinero. “En el caso de San Ignacio, algunos que intentan postular ahora, intentan decir nuevamente: ‘Agua sí, mina no’, pero mira lo que han hecho (apoyar a ilegales)”, resaltó.

Arenas cuestionó la gran oposición que promovieron personajes conocidos alrededor del proyecto Conga, a pesar de que dos empresas de larga trayectoria en la actividad minera lo gestionaban: Newmont (Estados Unidos) y Buenaventura (Perú), que conformaron la sociedad empresarial denominada Yanacocha.

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