El presidente José Jerí cumple hoy cien días en el cargo. ¿Cuál es el balance? Hay zonas claras y otras oscuras en este importante periodo. Tiene a su favor la reestructuración de Petroperú y la conformación de un Gabinete competitivo, en los albores de su gestión, en la quincena de octubre de 2025. También es de rescatar el hecho de mostrar una postura firme en contra del despilfarro fiscal.
En contra, por lo pronto, están las cifras incesantes de crímenes y extorsiones que agobian a todo el país.
A ello se suman las severas críticas por su reunión en un chifa, al que llegó encapuchado a bordo del cofre presidencial, con el empresario chino Zhihua Yang.
Las débiles respuestas por parte del mandatario, sumadas a las observaciones por su desempeño frente a la inseguridad ciudadana y otros, incrementan los cuestionamientos.

Bajo la lupa
El mandatario ha admitido que fue un “error” la reunión en dicho local ubicado en San Borja, en la que operan empresas que contrataron a Nicanor Boluarte como asesor. Según Jerí, la cita respondió a los preparativos sobre el Día de la Confraternidad Perú-China, una efeméride que fue instalada por el Congreso hace apenas dos años.
Yang es gerente de Hidroeléctrica América SAC, una empresa que cuenta con una concesión pública en Apurímac, según informó Punto Final. “Ya se tenían informaciones sobre Jerí y los pasivos que tenía. Esto lo devuelve a la sombra”, señaló el analista político José Carlos Requena.
Añadió que las críticas previas al mandatario, por su desempeño como congresista de Somos Perú y presuntos pedidos de dádivas, entre otros, “se habían puesto en suspenso con la mejora en términos de popularidad que tenía”. Sin embargo, tras este llamativo encuentro, se ha vuelto a poner el foco en su comportamiento.
El también analista político Jeffrey Radzinsky indicó que “la explicación que ha dado Jerí no es convincente”, y esto representa un “cambio en el rumbo que tenía” y “golpea la imagen presidencial”.
“Esas coordinaciones no las hace un presidente sino los funcionarios de los ministerios, y mucho menos se hacen en un chifa por la noche. Un dato no menor es que este empresario es proveedor del Estado. Eso es lo más grave”, aseveró.
En rojo
La lucha contra la criminalidad organizada sigue siendo el mayor reto del Gobierno de transición. Este Diario informó el último 10 de enero que el país registraba, a nivel nacional, un promedio de cinco muertes diarias en el presente mes. Según el Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), 40 homicidios se habían reportado al cierre del 9 de enero; una cifra que ascendió ayer a 76.
Además, el analista de datos Juan Carbajal llamó la atención sobre un hecho particular: “En lo que va del año 2026, hay siete registros de muertes violentas que han sido ocasionadas por proyectil de arma de fuego, pero que aparecen como ‘ignoradas’”.
“Es decir, no tienen clasificación de tipo de muerte de los cuales 2 son de Lima y 2 del Callao. De sincerarse y/o actualizarse su correcta clasificación, de tipo de muerte violenta, conllevaría a que el registro de homicidios sea mucho mayor”, indicó vía X.
El panorama es aún más complicado para los transportistas, víctimas de extorsiones y ataques –con un registro de al menos diez atentados durante el mes–, quienes acataron un paro el último miércoles 14.
Pero las críticas no solo se concentran en ese sector. El Gobierno designó a Wilfredo Portilla Barrera, uno de los más de 50 000 excluidos del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), como nuevo director de Formalización Minera al interior del Ministerio de Energía y Minas (Minem).
Además, al interior del INGEMMET, organismo adscrito al Minem encargado de administrar concesiones mineras y otros, se designó a Paolo Alzamora como vicepresidente del mismo. Este ciudadano figura como representante legal de TL Consulting SAC, empresa que cuenta con Reinfo.
Y si de gestiones en puestos claves se trata, la decisión de mantener a Iván Paredes Yataco como jefe del INPE, designado en la gestión de Dina Boluarte, tampoco pasa desapercibida.
Acusaciones por conducir en estado de ebriedad, una denuncia por presunta estafa y la contratación de siete jóvenes sin experiencia previa en el sector público y nulos estudios registrados en Sunedu, tras reunirse personalmente con él, empañan la continuidad de Paredes Yataco en el cargo, pero Jerí lo mantiene.
Reflectores
Otros aspectos que sí destacan en la actual gestión presidencial está el nombramiento de Ernesto Álvarez Miranda, expresidente del Tribunal Constitucional, como primer ministro de un Gabinete con nombres con un perfil profesional competitivo.
Asimismo, está la decisión de reestructurar Petroperú, así como el previo retiro de Óscar Vera y Alejandro Narváez, ahora exgerente y expresidente de la empresa estatal, respectivamente, lo que mereció más de un halago de los especialistas.
En una valiente decisión, el Gobierno dispuso que la empresa estatal sea gestionada por ProInversión, organismo del Ministerio de Economía y Finanzas, y se le brindó un presupuesto de S/240 millones, menor al que se requería –aproximadamente, $287.3 millones– a fin de efectivizar un plan de austeridad.
El Gobierno también parece mostrar una postura responsable en cuanto al gasto público. Al respecto, si bien se modularon gastos en bienes y servicios no críticos, como publicidad, eventos, consultorías y servicios diversos, entre otros, ayer se conoció que el Despacho Presidencial registró su mayor cifra de gasto en alimentación, con más de S/270 000, en diciembre del 2025. Ello en comparación con los meses previos, según el analista Juan Carbajal.
Balance
Para Requena, la gestión de Jerí Oré se ha caracterizado por ser “bastante discreta”. Además, señaló que si bien “es un Gobierno que, en términos de cercanía a la ciudadanía y de gestos, es muy distinto al de (Dina) Boluarte, tiene muy pocas medidas que rescatar”.
“Rescataría el intento de hacer algo con Petroperú, creo que es lo más destacable hasta ahora”, puntualizó. En ese contexto, remarcó que “más que medidas, falta claridad sobre el rumbo que quisiera iniciar, al menos, en materia de seguridad ciudadana”. Este aspecto, consideró, “es el gran pendiente” del actual presidente de la República.
Por otro lado, Requena consideró que “el excesivo afán de protagonismo también lo ha privado de lo que debería ser su agenda mínima y básica”. Una que incluye “organizar comicios que cuenten con todas las garantías, incluyendo las de seguridad; iniciar algo de las mejoras de seguridad ciudadana; y contener o seguir encausando la recuperación económica”.
Radzinsky, en tanto, señaló que el análisis de la actual política de Gobierno no puede “ser diagnosticado sin tener en consideración a su antecesora”. En comparación, indicó que “evidentemente hay un cambio sustancial”, pues “Boluarte tenía un nivel de repudio histórico y Jerí tiene un respaldo más considerable”.
“En cuanto a comunicación política también hay un cambio, pero lo más notable podría ser lo de lo de Petroperú. (…) Ha tomado acción e iniciativa, se la ha jugado por una materia, ha respaldado a su ministra de Economía y a Proinversión”, dijo.
Por otro lado, precisó que “si bien Jerí intentó posicionar el tema de inseguridad ciudadana, lo cierto es que hasta ahora, desde que entró en octubre, no se nota algún cambio sustancial”. Sobre ello, agregó que “se ve mucha pompa, fotos y discursos, pero no resultados concretos”.
“Lo del INPE sigue siendo un desastre. En otros temas hay pasividad, como la minería ilegal, en temas de salud o educación. No noto muchos cambios allí. En balance, es un gobierno tan corto que ya en este momento los reflectores están más sobre los candidatos que sobre el propio Jerí”, señaló.




