El congresista Darwin Espinoza, integrante de la bancada Podemos Perú, se convirtió en blanco de cuestionamientos luego de que un reportaje periodístico lo señalara como responsable de una agresión física contra un ciudadano en el interior de un conocido centro comercial de San Borja. Las imágenes difundidas mostraron al hombre involucrado con el rostro ensangrentado, lo que intensificó la controversia alrededor del parlamentario.
El informe también recogió una versión según la cual Espinoza habría estado bajo los efectos del alcohol al momento del incidente. El legislador rechazó cualquier tipo de culpa y relató su versión de los hechos durante una entrevista en Canal N.
Según su testimonio, se encontraba en la fila de una de las cajas del centro comercial La Rambla junto a un acompañante cuando un hombre se acercó y comenzó a increparlo por su desempeño como representante del Congreso.
La situación escaló rápidamente cuando el sujeto sacó su teléfono móvil para grabar el intercambio. Ante ello, Espinoza tomó el celular y lo arrojó al suelo, tras lo cual el hombre le propinó un golpe en el rostro que lo dejó momentáneamente paralizado.
“Cuando yo estaba en caja, haciendo mi cola para hacer un pago de unos productos que estaba digamos comprando, un señor comienza a insultarme y a agredirme verbalmente. Yo, al cual lo ignoré, pero después el señor me amienta la madre y saca su celular a grabarme. Entonces, yo me me acerco y le pregunto si tiene algún problema conmigo. Y me sigue insultando de grueso calibre y le quito el celular y lo tiro”, sostuvo.
La reacción no tardó en producirse. El acompañante del congresista respondió a la agresión lanzando varios golpes contra el agresor, hasta que el personal de seguridad del parlamentario llegó al lugar y puso fin al enfrentamiento.
Tras el incidente, Espinoza se dirigió a la comisaría más cercana para interponer una denuncia formal contra el ciudadano involucrado. El legislador subrayó que fue él quien activó los mecanismos legales desde el primer momento y que el otro implicado ni siquiera acudió al médico legista.
Rechaza estado de ebriedad
Sobre la acusación de haber consumido alcohol, el congresista cuestionó con firmeza la difusión de esa versión sin ningún respaldo probatorio, al sostener que le resultaba tendencioso que se lanzara públicamente una afirmación de ese tipo sin evidencia alguna. El parlamentario, resaltó que se sometió de manera voluntaria al examen toxicológico y al médico legista para demostrar que esa versión carecía de fundamento.
Al detallar las pruebas con las que cuenta para respaldar su relato, el parlamentario señaló que las grabaciones del establecimiento constituyen un elemento clave para verificar lo sucedido. Afirmó haberse allanado a todas las diligencias investigativas desde un inicio y remarcó que el ciudadano que lo acusó no realizó ninguna de esas gestiones.
Espinoza también se refirió al trasfondo del episodio y sostuvo que el incidente no fue fortuito sino parte de una estrategia para dañar su reputación pública. Aseguró que el objetivo era desprestigiarlo y otorgarle visibilidad mediática a la otra persona involucrada.
En su versión final, el congresista fue enfático al desmentir que haya atacado al ciudadano y reafirmó que la secuencia de hechos fue la opuesta a la que circuló en los medios. Sostuvo que lejos de ser el agresor, fue quien recibió el primer golpe y quien recurrió a las autoridades para denunciarlo.





