Rafael Vela y José Domingo Pérez volverán a los cargos que ostentaban antes de integrar el Equipo Especial Lava Jato. Foto: gob.pe
Rafael Vela y José Domingo Pérez volverán a los cargos que ostentaban antes de integrar el Equipo Especial Lava Jato. Foto: gob.pe

Cuatro equipos especiales que eran parte del Ministerio Público fueron disueltos oficialmente ayer. Se trata de los denominados Equipo Especial Lava Jato, Equipo Especial Cuellos Blancos del Puerto, el Equipo Especial de Fiscales contra la Corrupción en el Poder (Eficcop) y el Equipo Especial de fiscales para casos con víctimas durante las protestas sociales (Eficavip).

Si bien la mayoría de los fiscales conservará el liderazgo de sus casos, otros fueron expectorados. Tal es el caso de José Domingo Pérez y Rafael Vela, las figuras más representativas del grupo Lava Jato, quienes no continuarán con las investigaciones de este caso en otra Fiscalía.

“Cada uno se va a su fiscalía de origen. El doctor Vela estará como fiscal superior de Lavado de Activos, y el doctor Pérez se va a su Fiscalía Supraprovincial Anticorrupción”, detalló el fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez.

Al frente

Gálvez ya había adelantado que la desactivación de los equipos se concretaría en “Bajada de Reyes”. Y tal como indicó, ayer se publicaron cuatro resoluciones en el Diario Oficial El Peruano. Cada una de ellas disponía la disolución de los citados equipos especiales y el traslado de dicho personal a los subsistemas especiales correspondientes.

Según Gálvez, dichas instancias están “totalmente preparadas” para asumir la carga fiscal que ostentaba cada equipo.

“La gran mayoría de los fiscales de estos equipos especiales se incorporan íntegramente a los subsistemas especializados. Son ellos los que van a continuar conociendo esos casos, obviamente, con la coordinación del encargado de los subsistemas”, puntualizó.

Gálvez brindó declaraciones durante una conferencia de prensa. La actividad se llevó a cabo tras la ceremonia de inicio del Año Fiscal 2026. Incluso allí, en dicho evento protocolar, el funcionario ya intentaba responder a algunas críticas por la medida. Principalmente, por la acusación de que está vinculado al Caso Cuellos Blancos.

“Ellos (fiscales del Equipo Especial Cuellos Blancos) nunca me han investigado a mí, porque yo era fiscal supremo y ellos provinciales. (Tuve) un caso y se archivó en el 2021”, señaló al respecto.

Todo tiene su final

Nueve años de labores tenía el Equipo Especial Lava Jato cuando se materializó su disolución, el mismo plazo de tiempo que lleva en curso el Caso Cócteles con Keiko Fujimori como principal investigada, y sobre el que el juez Wilson Verástegui tiene pendiente un pronunciamiento de archivo.

El Equipo Especial Lava Jato se creó en la gestión de Pablo Sánchez, designándose a Rafael Vela como fiscal coordinador, para investigar la corrupción de funcionarios por la constructora brasileña Odebrecht y otros. Tenía 97 carpetas fiscales a cargo. De estas, “71 se encuentran en etapa preparatoria, intermedia y juicio oral”.

Cuestionado por su celeridad en resolver los casos, algunos de los procesos más emblemáticos que culminaron con sentencias, en primera instancia, fueron los denominados Tramos 2 y 3 de la carretera Interoceánica Sur y Ecoteva, con condena al expresidente Alejandro Toledo; los aportes al Partido Nacionalista, con Ollanta Humala y Nadine Heredia condenados; el Metro de Lima, con condena al exviceministro Jorge Cuba; y Lomas de Ilo y Hospital de Moquegua, con Martín Vizcarra con sentencia.

“Lamentablemente no había un control. El Equipo Lava Jato era prácticamente una fiscalía autónoma (…). Así ya no va a ser, será un trabajo con determinados controles”, señaló Gálvez Villegas.

También precisó que el fiscal Germán Juárez Atoche, exintegrante de dicho equipo y hoy coordinador de las fiscalías especializadas en delitos de lavado de activos será en la práctica quien “se encargue de dirigir no solo los casos de lavado de activos, sino los procesos del Equipo Lava Jato”.

Más disoluciones

De otro lado, el Equipo Especial Cuellos Blancos del Puerto, creado en julio del 2019 durante la gestión de Zoraida Ávalos, debía investigar la trama de corrupción vinculada al exjuez Walter Ríos, expresidente de la Corte Superior de Justicia del Callao.

Fuera de las sentencias de colaboración eficaz, el grupo consiguió su primera condena en juicio oral en noviembre de 2025. Meses atrás, en marzo del mismo año, inició el control de acusación –instancia previa al juicio oral– en la denominada “carpeta madre”. En ella están comprendidas 46 personas por once delitos contra la administración pública y corrupción de funcionarios.

Otra disolución fue la del Equipo Especial de Fiscales para casos con víctimas durante las protestas sociales (Eficavip). En marzo del 2023, la entonces fiscal de la Nación, Patricia Benavides, ordenó que dicho grupo se encargue de investigar los casos con “delitos cometidos contra la humanidad”.

Las primeras pesquisas estuvieron vinculadas a las muertes en las protestas sociales, registradas entre diciembre del 2022 y enero del 2023, durante el inicio del mandato de la presidenta Dina Boluarte.

Finalmente, en el caso del Eficcop, creado en julio del 2022, se realizaron pocas gestiones. En diciembre de 2024, la sucesora de Benavides, Delia Espinoza, dispuso que no tuviese coordinador y ordenó su remoción a la Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios.

El grupo fiscal cobró notoriedad cuando estuvo a cargo de la exfiscal coordinadora Marita Barreto. En dicho periodo se conocieron investigaciones como Puente Tarata, Fondo MiVivienda, Gabinete en la Sombra, entre otros, ligados a Pedro Castillo; Los Waykis en la Sombra, relacionado a Nicanor Boluarte, y Los Intocables de la Corrupción, ligado al expresidente Martín Vizcarra.

Tomás Gálvez explicó que a pesar de que Espinoza lo desactivó, luego “hubo un retroceso” y se nombró posteriormente a una fiscal coordinadora, Vanesa Díaz Ramos. En la resolución oficial correspondiente, se advirtió que el Eficcop “no cuenta con plazas fiscales y/o personal fiscal”, contabilizándose solo a Díaz Ramos y a los fiscales Julio Ormeño Peves y Gunther Cornejo Gonzales.

Lo que viene

Las investigaciones a cargo del Equipo Especial Lava Jato pasarán al subsistema especializado en delitos de lavado de activos. Un total de 52 fiscales se mantendrán en los casos en los que se desempeñaban. Ellos serán reubicados en distintos despachos fiscales.

Algunos de ellos, todos especializados en delitos de lavados de activos y en distintas escalas, son de la Tercera Fiscalía Supraprovincial Corporativa; la Segunda y Tercera Fiscalía Superior Nacional; y la Primera y Segunda Fiscalía Supraprovincial Corporativa.

En el caso del Equipo Especial Cuellos Blancos, 35 fiscales pasarán al subsistema de las Fiscalías Especializadas en Delitos de Corrupción de Funcionarios, tanto a la Coordinación Nacional como a la Fiscalía Supraprovincial Corporativa. Sobre esta última, se precisa que “los despachos fiscales incorporados” a ella, “continuarán conociendo las investigaciones (…) hasta la conclusión” de las mismas.

En relación al Eficavip, 44 fiscales pasarán al Subsistema Especializado en Derechos Humanos y contra el Terrorismo. Según la resolución que ordena su desactivación, se realizará “un inventario de la carga” procesal para que “se realice su distribución de manera aleatoria” en las fiscalías supraprovinciales del subsistema.

“El conocimiento y tramitación” de todos los casos vinculados a las protestas sociales entre diciembre de 2022 y marzo de 2023, en segunda instancia, estarán a cargo de la Cuarta Fiscalía Superior especializada en dichos delitos.