Pobladores de asentamientos humanos en Piura afectados por el Fenómeno del Niño de 1983. (Foto GEC Archivo Histórico)
Pobladores de asentamientos humanos en Piura afectados por el Fenómeno del Niño de 1983. (Foto GEC Archivo Histórico)

Entre setiembre de 1982 y mayo de 1983, el Perú registró un fenómeno El Niño devastador que provocó inundaciones, damnificados, muertos, daños materiales, escasez de alimentos, un golpe a la economía y muchos más.

Más de cuatro décadas después, el evento denominado “Meganiño” ocurrido en 1983, regresa a la mente de los peruanos ante la eventualidad de lo que podría pasar con el fenómeno El Niño previsto para este año.

Y si bien el país dispone de mayor capacidad de monitoreo, pronóstico y gestión de riesgo, eso no significa una respuesta más eficaz de parte del Gobierno de turno.

Expertos consultados por Correo dan su punto de vista al respecto.

Personas cruzando por las calles inundadas de Piura, producto del Fenómeno del Niño de 1983. (Foto GEC Archivo Histórico)







FOTO: EL COMERCIO
Personas cruzando por las calles inundadas de Piura, producto del Fenómeno del Niño de 1983. (Foto GEC Archivo Histórico) FOTO: EL COMERCIO

PREPARACIÓN

“Creo que puede ser mayor”, así respondió Nelson Chui, exdirector de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), al ser consultado por el impacto que podría tener el fenómeno El Niño 2026 en comparación con el ocurrido en el año 1983.

Desde su punto de vista esto puede ocurrir porque no se hizo ningún trabajo de prevención en los dos últimos gobiernos.

“No han trabajado, hubo cambio de presidentes y ministros, no se ha hecho nada de prevención. No estamos preparados para una emergencia de esa naturaleza”, sostuvo.

En ese sentido, recordó que el Gobierno de Keiko Fujimori destinó 800 millones de soles para prevenir y enfrentar los efectos de este fenómeno. Sin embargo, es una medida reciente.

“No se puede culpar a este gobierno, pero debió hacerse cuando se hizo la distribución de presupuesto en la gestión de Dina Boluarte”, indicó.

Sobre la mejora que pudo haber tenido la infraestructura en el Perú en los últimos años, el ingeniero consideró que no hay garantías de que puedan reducir el impacto de el fenómeno previsto para este año.

“Se han hecho trabajos, pero no están planificados a largo plazo. Cada gobierno que ingresa cambia las reglas del juego”, enfatizó.

Finalmente, señaló que si bien no se puede prever el daño que causará el próximo fenómeno El Niño, sí quedan meses para trabajar.

“Es el momento de correr. Tenemos unos meses para hacer obras de prevención. Yo pido que se tomen acciones inmediatas, que se trabaje en las cuencas, que cada gobierno regional trabaje en una zona y que se invierta en obras por impuestos”, recomendó.

Viviendas destruidas en Piura producto del Fenómeno del Niño de 1983.  (Foto GEC Archivo Histórico)
Viviendas destruidas en Piura producto del Fenómeno del Niño de 1983. (Foto GEC Archivo Histórico)

ECONOMÍA

Por su parte, el economista Ismael Benavides consideró que el impacto del fenómeno El Niño 2026 será menor.

“El Perú está más preparado. Para empezar, tiene un Producto Bruto Interno (PBI) más alto, tiene mejor infraestructura y ya se están tomando algunas previsiones”, indicó.

Además, dijo que en 1983 todo ocurrió de sorpresa y no se disponía de la información que el Perú maneja ahora.

“Lo que sí podría decir es que si puede haber igualdad en el impacto a nivel de infraestructura, vivienda y gente”, sostuvo.

En el aspecto económico, Benavides señaló tres impactos que podrían desencadenarse como consecuencia del fenómeno El Niño.

El primero tiene que ver con la caída del PBI.

“Hay caída de la actividad en la pesca, agricultura, en el comercio y en turismo”, apuntó.

El segundo impacto económico está relacionado a la infraestructura dañada.

“Las casas son afectadas por el desborde de los ríos y huaycos, así miles de familiares son afectadas. También se afectan carreteras y puentes”, sostuvo.

Mientras que el tercer impacto es el daño al movimiento financiero.

“Los bancos restringen el crédito, tienen que refinanciar deudas y se rompe la cadena de pago”, precisó.

En otro momento, el economista destacó que el actual Gobierno de Fujimori está demostrando cierta capacidad de acción.

“Están movilizando recursos, están incoporando el apoyo del sector privado y hay un ministro designado para la tarea. Aunque desde mi opinión, esa tarea debería hacerla una persona distinta a un ministro, porque El Niño requiere muchas acciones”, comentó.

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Calles de Tumbes inundadas por El Niño. Casi cien mil viviendas quedaron inhabitables en el norte por los desbordes entre 1982 y 1983.
(GEC ARCHIVO HISTÓRICO)
Calles de Tumbes inundadas por El Niño. Casi cien mil viviendas quedaron inhabitables en el norte por los desbordes entre 1982 y 1983. (GEC ARCHIVO HISTÓRICO)