De acuerdo con la Constitución, el Estado reconoce el derecho de toda persona a acceder de forma progresiva y universal al agua potable. Sin embargo, cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) evidencian que en el 2024, solo el 28.1% de hogares pobres accedió al consumo seguro de agua.
A esto se le suma que en el área rural, apenas el 13% de la población accede a redes públicas que no garantizan el abastecimiento continuo las 24 horas del día.
Por eso motivo, Correo revisó los planes de gobierno de los 10 candidatos presidenciales que lideran la intención de voto según la última encuesta de Datum (ver infografía), con el objetivo de conocer qué harán por la escasez de agua que atraviesa el Perú.
LOS PRIMEROS
La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, tiene entre los pilares de su plan de gobierno el aspecto social en el que aborda el tema de agua y saneamiento.
Keiko propone construir, rehabilitar y ampliar Plantas de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) y Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en zonas de baja cobertura; distribución de agua con 500 cisternas y plantas móviles de potabilización para 2 millones de personas en situación crítica, así como fomentar asociaciones público - privadas y obras por impuestos para financiar proyectos estratégicos de agua y saneamiento.
Rafael López Aliaga de Renovación Popular promete implementar el servicio de tanques de agua para facilitar a la ciudadanía este servicio básico en zonas de extrema pobreza.
Establecerá mecanismos de carácter obligatorio para evitar que las municipalidades, las empresas públicas y privadas viertan desechos peligrosos, desperdicios y aguas residuales a los cuerpos de agua naturales; aumentará el servicio de agua potable en todo el país e implementará un programa de emergencia de “agua en la esquina”, para cubrir las necesidades inmediatas de la población.
Alfonso López Chau de Ahora Nación también detalló varios puntos en su plan de gobierno como impulsar proyectos de inversión a nivel subnacional para la creación y ampliación de servicios de agua y saneamiento fortaleciendo a las empresas de agua y saneamiento (EPS) con una eficiencia técnica y corporativa; impulsar asociaciones público-privadas para la construcción, operación y mantenimiento de las infraestructuras hídricas; modernizar las tecnologías en el uso del agua y fortalecer la vigilancia y el monitoreo de las fuentes de agua para garantizar la seguridad hídrica.
El plan de gobierno de Alianza para el Progreso (APP) de César Acuña propone que las empresas prestadoras de servicios de saneamiento (EPS) ya no pertenezcan a las municipalidades, sino que sean transferidas al Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS) para inyectar mayor capital y mejorar las condiciones de los trabajadores.
Acuña Peralta también asegura que solucionará el problema del agua en Lima con la adjudicación de la planta desaladora norte (ubicada en Ancón) y la promoción de la planta desaladora su (ubicada en Chorrillos).

Mientras que el Carlos Álvarez de País para Todos expone en su plan de gobierno sus objetivos, indicadores y metas sobre los problemas de agua y saneamiento. Sin embargo, no dice cómo lo hará.
Por ejemplo, garantiza agua y saneamiento sostenible, para lo cual establece como meta “incrementar la cobertura de saneamiento rural” y “lograr más del 90% de cloración adecuada en sistemas priorizados”.

SUMAN MÁS
Wolfgang Grozo de Integridad Democrática precisa en su plan que entre ocho a 10 años, podrá garantizar el acceso al agua potable para todos.
Su plan prioriza los asentamientos humanos consolidados que aún carecen de red de agua, los distritos con alta pobreza y crecimiento urbano informal, así como las capitales regionales y provinciales que operan con infraestructura obsoleta.
Para eso, su eventual gobierno financiará la expansión de redes de agua y alcantarillado hacia las periferias urbanas mediante proyectos integrales que incluyan captación, plantas de tratamiento, redes primarias, secundarias y conexiones domiciliarias formales, además, promoverá la conexión formal de viviendas que hoy acceden a la red de manera informal, mediante esquemas de regularización rápida y tarifas sociales temporales.
Yonhy Lescano de Cooperación Popular plantea licitaciones de servicios de agua y saneamiento con el plan gobierno a gobierno, así como la licitación para la construcción de represas y reservorios y cochas.
El candidato Mario Vizcarra de Perú Primero tiene cinco propuestas específicas sobre el tema del agua: El Programa Nacional “Agua 100” que permitirá la cobertura universal de agua potable segura al 2031; la instalación de plantas modulares de tratamiento de aguas residuales en zonas rurales y periurbanas; una tarifa social diferenciada y subsidios cruzados con control de Superintendencia Nacional de Servicios y Saneamiento (SUNASS); el tratamiento obligatorio de aguas residuales antes de descarga en cuerpos receptores y finalmente, la promoción de las plantas desalinizadoras para generación de agua de uso doméstico y de los trasvases de agua desde las cuencas del Atlántico al Pacifico para uso de aguas agroindustriales.

Roberto Sánchez de Juntos por el Perú tiene entre sus principales metas que el 95% de pobladores tengan agua segura en sus viviendas, que el 70% de agricultores con agua segura y que el 100% de gobiernos regionales tengan programas integrales de cuencas aprobados.
Cabe precisar que el mencionado plan tiene un apartado denominado “protección del agua en defensa de la vida” en el que señala que orientará políticas de agua para garantizar el acceso al agua y las actividades productivas de los sectores más pobres. Sin embargo, se enfoca más en propuestas para combatir el “abuso” de la gran minería y la industria en general sobre las seguridad hídrica.
“El agua debe de servir para redistribuir la riqueza a través de subsidios cruzados en las cuencas, quien obtiene mayores ganancias con el uso del agua debe financiar la seguridad hídrica y el desarrollo de los sectores más vulnerables”, se lee en el documento.
Finalmente George Forsyth de Somos Perú tiene un programa denominado “agua para vivir” que propone, entre varios puntos, la renovación de 6000 km de tuberías con más de 30 años de antigüedad en las 15 ciudades con mayores pérdidas (Lima, Piura, Trujillo, Chiclayo, Arequipa, Cusco, Ica, Tacna, Tumbes, Huancayo, Puno, Loreto, Ucayali, Cajamarca y Lambayeque).
Entre sus metas destacan la ampliación de población con acceso a agua segura al 60% y que el 75% de hogares urbanos tengan agua las 24 horas del día siete días a la semana.






