La primera sesión del Consejo de Ministros se llevó a cabo el pasado 29 de julio y fue encabezada por la presidenta Keiko Fujimori. (Foto: Presidencia)
La primera sesión del Consejo de Ministros se llevó a cabo el pasado 29 de julio y fue encabezada por la presidenta Keiko Fujimori. (Foto: Presidencia)

A poco de cumplir un mes de gestión, el gobierno de Keiko Fujimori ha exhibido una serie de contradicciones entre los miembros de su Gabinete o con los lineamientos de la gestión, discrepancias que la propia jefa de Estado ha tenido que rectificar en algunas ocasiones.

Correo identificó al menos seis de estos episodios, uno en base a las declaraciones de Fujimori, dos entre la presidenta e integrantes de su Gabinete, y tres entre las cabezas de los ministerios.​

Rangos

El episodio más reciente se debió a la de Villa El Salvador (VES).

El Ejecutivo publicó ayer un decreto supremo que establece el estado de emergencia por 60 días en dicho distrito, debido a los daños ocasionados por los aniegos registrados el pasado 16 de agosto.

Según el documento, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) emitió el 19 de agosto el informe que recomienda esta medida.

Captura de pantalla de un fragmento del Decreto Supremo Nº 117-2026-PCM.
Captura de pantalla de un fragmento del Decreto Supremo Nº 117-2026-PCM.

Sin embargo, la norma llegó seis días después del anuncio presidencial.

Como se recuerda, Fujimori recurrió las zonas afectadas en VES, el 17 de agosto, y habló ante la prensa sobre las medidas a tomar.

“Por la noche debe estar declarándose en emergencia porque tenemos que hacer varios documentos, pero hoy por la noche se activa todo”, respondió al ser consultada sobre si VES será declarada en emergencia.

No obstante, este ofrecimiento recién se cumplió ayer.

En ese contexto, también hubo un desencuentro entre Fujimori y su ministro de Economía y Finanzas (MEF), Elmer Cuba.

A tempranas horas de la emergencia, Cuba minimizó los efectos de las lluvias que afectaron Lima Sur, comparándolas con inundaciones registradas en otras ciudades del extranjero.

“No nos desesperemos, en todo el planeta hay lluvias y ocurre lo mismo. Hasta París se inunda, hasta Madrid se inunda. Santiago de Chile, que está acostumbrado a la lluvia, se inunda. Tampoco exageremos por un poco de agua en las rodillas; así pasa”, declaró en Exitosa.

Ante esto, Fujimori fue abordada por la prensa horas después durante su visita a VES y cuestionó la lectura de Cuba sobre la emergencia.

“Yo creo que el ministro de Economía no está viendo la magnitud del daño, de las pérdidas y del dolor de las familias que están teniendo esta tristeza tan grande porque, en muchos casos, han perdido todo”, remarcó.

Tras ello, Cuba se refirió nuevamente al tema y, ese mismo día, reconoció que su expresión no había sido adecuada.

“Es una expresión coloquial (...) Fue una expresión de verdad poco feliz; doy la página por cerrada”, señaló en RPP Noticias.

Otro episodio involucró al ministro de Transportes y Comunicaciones (MTC), Rafael Rey, y a la presidenta por el proyecto del tren Lima-Chosica.

El 12 de agosto, Rey declaró que los trenes Caltrain adquiridos por la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) no habían sido entregados como una donación.

“Hay que decir la verdad, no se trató exactamente de una donación, ha sido una compra”, afirmó Rey.

La MML respondió a estos dichos y mantuvo su , con lo que cuestionó la versión del titular del MTC.

Incluso, Fujimori se refirió al proyecto cinco días después, durante su recorrido por VES, al ser consultada por la situación del servicio ferroviario.

“Bueno, el tren tiene que ir, eso ya lo hemos dicho”, respondió Fujimori.

Rey, por su parte, señaló posteriormente que ProInversión realizará los estudios relacionados con la viabilidad del proyecto ferroviario.

”Tengo muchos defectos, pero no soy ni miserable ni irresponsable. Quiero dejar muy claro que no me opongo de ninguna manera a que implementen sistemas de transporte masivo como son los trenes. Todo lo contrario. Lima y el Perú necesitan de muchos”, dijo Rey ante el Pleno del Congreso el 20 de agosto.

Conflictos

El ministro Cuba abrió un cuarto frente el 17 de agosto, esta vez sobre la estructura del Estado.

El funcionario habló con RPP sobre una eventual reducción del número de carteras.

“Sí, está en agenda, muy preliminarmente, todavía el MEF no ha opinado al respecto, pero es parte de lo que está en discusión”, indicó Cuba.

No obstante, la ministra de la Mujer, María Seminario, tomó distancia de ese planteamiento en una entrevista posterior en el mismo medio.

“En principio no es un tema que se tenga en agenda, no lo he conversado con la presidenta”, señaló Seminario.

Por otro lado, el ministro de Desarrollo Agrario, Marco Vinelli, ofreció una tercera versión ayer y descartó que el pedido de facultades legislativas incluya la fusión de ministerios.

“No lo dice expresamente el documento (la fusión de ministerios), lo que dice es mejorar los procesos, mejorar la tecnología para que la atención al ciudadano sea mucho más eficiente”, explicó a la radio.

Otro caso es el ministro de Trabajo, Juan Sheput, quien mostró matices frente a Cuba sobre la reforma laboral.

El titular del MEF había señalado, el 15 de agosto, que la formalización laboral es uno de los ejes que su cartera incluirá en la solicitud de facultades legislativas, y que solo faltaría que los demás sectores completen el documento.

“Las banderas del gobierno tienen que ver con la inseguridad ciudadana y el tema de la informalidad y en eso estamos respaldando ampliamente en este pedido, declaró Cuba a RPP Noticias.

Sin embargo, Sheput señaló que ese punto todavía no era un asunto cerrado dentro del Consejo de Ministros.

“Todavía no se ha discutido ese tema con profundidad en el gabinete”, respondió el titular del MTPE, quien añadió que la decisión de incorporar el tema laboral a la delegación de facultades aún estaba pendiente.

“La delegación de facultades hasta ahora está encaminada (...) aspectos vinculados al Fenómeno de El Niño, la seguridad ciudadana fundamentalmente”, señaló.

También está el ministro de Justicia, Ernesto Álvarez, quien difundió una carta abierta el 17 de agosto. El documento pedía a Fujimori trasladar el Lugar de la Memoria (LUM) hacia su sector.

Álvarez ya había cuestionado antes la ubicación actual del museo. “No sé por qué el LUM está en el ámbito Cultura. Debería estar en Justicia porque la lucha antiterrorista no tuvo nada de cultural”, declaró a Caretas.

Por su lado, el ministro de Cultura, Alberto Beingolea, respondió un día después, el 18 de agosto, en una conferencia de prensa desde San Borja, y defendió las competencias de su sector sobre los museos del país.

“Es la opinión del ministro, punto. El museo al que hace referencia está dentro del sector Cultura y no tengo yo nada que opinar al respecto”, expresó.

Beingolea remarcó, además, la posición institucional de su cartera sobre el patrimonio museográfico nacional.

“Los museos del Perú están dentro del Ministerio de Cultura. No hay nada más que decir, lo demás son opiniones todas respetables, no hay ninguna fisura”, agregó.

Análisis

La politóloga Gabriela Navarro explicó a Correo estos episodios reflejan un problema de articulación en un gabinete que recién inicia su gestión.

“Es normal que en un Ejecutivo nuevo existan ajustes y diferencias de criterio, pero llama la atención que estas discrepancias se expresen públicamente y, en algunos casos, incluso terminen contradiciendo anuncios o posiciones de la propia presidenta”, indicó.

Navarro remarcó el papel que juega el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta.

“La PCM debería funcionar como el principal espacio de coordinación política del gabinete, de manera que las diferencias entre ministros puedan resolverse internamente antes de convertirse en contradicciones públicas”, opinó.

La especialista también advirtió sobre el efecto que tienen estos incidentes en la imagen presidencial.

“Si la mandataria termina apareciendo, lidiando, directamente los desencuentros del gabinete, eso debilita la percepción de liderazgo y, al mismo tiempo, desdibuja el rol articulador que debe tener la PCM”, sostuvo.

Para Navarro, existe un riesgo en la conducción del aparato público porque estos desencuentros exponen al Gobierno a críticas e, incluso, a la desinformación.

“Si la presidenta o un ministro anuncia algo que posteriormente requiere evaluaciones, coordinaciones o procedimientos adicionales, el gobierno queda expuesto a la crítica política, pero también da lugar a la frustración ciudadana y para la propagación de fakenews”, aseveró.