Este miércoles, Hernando de Soto se pronunció respecto al abrupto cambio en la ceremonia de juramentación del primer gabinete ministerial del presidente José María Balcázar.
De Soto había sido anunciado como el nuevo presidente del Consejo de Ministros y, horas antes de la ceremonia en Palacio de Gobierno, desmintió rumores de renuncia, ratificando que continuaría en el cargo.
Sin embargo, quien asumió finalmente el cargo fue Denisse Miralles, exministra de Economía durante el gobierno de José Jerí.
Luego de la polémica, el excandidato presidencial indicó que días antes ya existía una lista definida del gabinete y que algunos ministros de la gestión anterior permanecerían en el cargo, con el objetivo de evaluar con más tiempo su desempeño y estadía en el puesto.
“Cuando [el presidente] me ofreció la PCM, le dije que no quiero ser pantalla de nada. Yo no estoy aquí para ser pantalla sino de asegurarme que efectivamente lo respaldo para que tengamos elecciones limpias y transparentes. Y él me contestó: El gabinete es suyo, salvo el Ministerio de Transportes y Comunicaciones”, declaró a RPP.
Sin embargo, el economista sostuvo que Denisse Miralles irrumpió ayer y señaló: “No podemos esperar al señor De Soto”.
“La razón por la cual la Constitución dice que la cosa es entre el presidente y el premier… es justamente para que no vengan una serie de ministros a decir quiero seguir manteniéndome en el sitio”, expresó.
Hernando de Soto señaló que se enteró por televisión de que fue descartado para asumir el cargo, y afirmó que esto le hizo considerar la existencia de influencias cerronistas e intereses privados en el actual gobierno.
“Lo que dije es que sabía que los secretarios del presidente algunos venían con antecedentes de Cerrón”, manifestó.
“Lo que yo creo es que está secuestrado y hay que ayudar a liberarlo. Sus intenciones son buenas, pero lo han presionado y ha tenido que ceder”, añadió.
Al ser consultado sobre posibles presiones, De Soto respondió: “Tengo un par de decenas de llamadas registradas de César Acuña, y no contesté ni una sola llamada de un partido político o de otra persona; para indicar que estoy siendo independiente”.
Posteriormente, el economista rechazó la convocatoria del Ejecutivo para tratar “temas puntuales de interés nacional”.
“No le voy a dar confianza a un gobierno que ya violó el acuerdo presidente-premier”, finalizó.





