El Ministerio Público inició formalmente una pesquisa criminal contra los autores del atentado perpetrado contra Edward Amoroto, alcalde del distrito iqueño de Los Aquijes. La Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Ica, a través de su Segundo Despacho, calificó preliminarmente los hechos como homicidio calificado en grado de tentativa.
Esta decisión fue tomada por el fiscal provincial Ramiro Pacheco Huarotto, quien asumió directamente la conducción del caso dada la gravedad de los acontecimientos y la condición de autoridad municipal de la víctima.
¿Cómo ocurrió el atentado?
El violento episodio se registró durante el pasado 31 de enero, cuando Amoroto realizaba una inspección rutinaria de las obras de construcción de una plazuela en el centro poblado de El Huarangal, jurisdicción de su distrito.
Dos individuos que se desplazaban en una motocicleta lineal interceptaron al alcalde en plena jornada de supervisión. Sin pronunciar palabra alguna, los atacantes descendieron del vehículo y abrieron fuego de manera indiscriminada contra la autoridad edil.
Los sicarios dispararon repetidamente a corta distancia, sin dar oportunidad de reacción ni defensa. El ataque fue ejecutado con extrema violencia y premeditación, según las primeras reconstrucciones del hecho.
Según información proporcionada por Latina Noticias, el burgomaestre recibió el impacto de tres proyectiles de arma de fuego en diferentes partes de su cuerpo. Dos de las balas penetraron en la región abdominal, mientras que una tercera se alojó en su muslo derecho.
La precisión y ubicación de los disparos evidencian la intención letal de los atacantes, quienes claramente buscaban acabar con la vida de la autoridad municipal.
Diligencias fiscales urgentes
El fiscal Pacheco Huarotto ordenó la ejecución inmediata de un conjunto de actos investigativos calificados como “urgentes e inaplazables”. El objetivo primordial es establecer la identidad completa de los autores materiales e intelectuales del crimen frustrado.
Entre las primeras acciones dispuestas por el representante del Ministerio Público figura la toma de manifestaciones a todos los servidores y funcionarios de la Municipalidad Distrital de Los Aquijes que acompañaban al alcalde durante la inspección de obras.
Estas declaraciones resultan cruciales porque permitirán reconstruir minuto a minuto la secuencia del ataque y obtener descripciones detalladas de los agresores, su modus operandi y las circunstancias exactas del hecho criminal.

El despacho fiscal citará a los familiares cercanos de Edward Amoroto para que aporten información sobre posibles amenazas previas, conflictos o cualquier elemento que pueda arrojar luz sobre las motivaciones del atentado.
Los investigadores buscan determinar si la autoridad municipal había recibido intimidaciones antes del ataque, si existían disputas conocidas o si el crimen podría estar vinculado a su gestión edil.
El fiscal provincial también ordenó la recopilación urgente de todas las grabaciones de cámaras de seguridad instaladas en El Huarangal y zonas aledañas al lugar del ataque.
Estas imágenes podrían resultar fundamentales para identificar a los sicarios, establecer su ruta de escape, determinar si tuvieron cómplices o vigilantes, y obtener características físicas de los perpetradores y del vehículo utilizado.
Estado de salud del alcalde
Tras el ataque, Edward Amoroto fue evacuado de emergencia hacia el Hospital Regional de Ica, donde ingresó en condiciones sumamente críticas. Actualmente permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos, luchando por su vida.
El alcalde fue sometido inmediatamente a una intervención quirúrgica de alta complejidad que se extendió por varias horas. Los cirujanos enfrentaron un panorama devastador al evaluar el alcance de las lesiones provocadas por los disparos. Uno de los proyectiles que impactó en la zona abdominal causó daños irreparables en uno de los riñones del burgomaestre. El órgano quedó completamente destruido por el impacto del proyectil y la hemorragia interna generada.

Ante la imposibilidad de salvar el riñón afectado, el equipo médico tomó la decisión de proceder con la nefrectomía total, es decir, la extirpación completa del órgano para salvar la vida del paciente.
El segundo impacto de bala, localizado en la región torácica, generó complicaciones adicionales de extrema gravedad. El proyectil comprometió seriamente estructuras de la zona pulmonar, poniendo en riesgo la capacidad respiratoria del alcalde. El pronóstico continúa siendo reservado dos días después del brutal atentado.





