La captura de Nicolás Maduro por autoridades de Estados Unidos desató una fuerte polarización en la clase política pero fue la izquierda la que expuso su indignación con el operativo de Estados Unidos.
Verónika Mendoza (Nuevo Perú) lo consideró una agresión a toda América Latina y una afrenta al Derecho internacional, mientras que el prófugo Vladimir Cerrón, su exsocio, señaló que esta parte del continente “no puede ser cómplice de una guerra imperialista”.

Roberto Sánchez rechazó la intervención y la calificó de agresión militar y Alfonso López-Chau escribió que en Ahora Nación “condenamos toda intervención militar de un Estado en el territorio de otro”.
El sentenciado Guillermo Bermejo expresó que participó “como veedor en las Elecciones Presidenciales de Venezuela y fueron transparentes y democráticas”. Entre tanto, la congresista Sigrid Bazán sostuvo que “esta operación militar es una muestra más del intervencionismo que por décadas ha sufrido América Latina”.
En casi ningún caso se expuso una línea de la dictadura de Maduro y del sufrimiento del pueblo venezolano.





