Gremios de transportistas de Lima y Callao anunciaron un paro de 24 horas para el próximo miércoles 14 de enero, en protesta por la persistencia de atentados criminales en su contra, a pesar de que ambas jurisdicciones se encuentran en estado de emergencia.
En ese marco, dirigentes del sector tuvieron una reunión estes lunes con el presidente José Jerí, para exponerle su pliego de demandas, entre las que figura la creación de una Unidad de Élite integrada por la Policía Nacional, el Ministerio Público y el Poder Judicial.
Tras el encuentro, el jefe de Estado señaló que, de mantenerse la convocatoria al paro, él también se sumaría a la medida, al afirmar que es usuario del transporte público y que la delincuencia perjudica a toda la ciudadanía.
“Nosotros tenemos la predisposición, como siempre, de escucharlos [y] ellos tienen la autonomía de decidir [realizar el paro]. Si ellos igual mantienen la idea del paro, está bien porque yo me voy a sumar a ellos, como una vez ya me invitó Martín [Ojeda] y todos los representantes [...] Ellos tienen la última palabra, yo respetaré su decisión. Si ellos continúan, yo voy a estar con ellos. Si ellos deciden tomar otra medida, igual estaremos haciendo algo como siempre lo venimos haciendo mañana, tarde, noche o madrugada”, manifestó.
“Yo estoy firmemente convencido en que todos tenemos […] un problema real, tangible, que es el tema de la delincuencia y concretamente, cómo se viene afectando al sector transportes. Yo también he usado transporte público y lo sigo usando cada vez que puedo, cuando no me ven, evidentemente. Pero lo cierto es que hay una tarea común que es avanzar, controlar, mitigar, reducir y desaparecer la delincuencia”, añadió.
Además, Jerí firmó que el avance de la criminalidad “no es un tema entre autoridades o ante la autoridad”, sino “un tema real” que debe enfrentarse, y aseguró además que los índices de delincuencia “está comenzando a bajar”.
“Nosotros tenemos 3 meses y 2 días, y estamos haciendo el mejor esfuerzo posible para poder remediar lo que hemos heredado, porque es una realidad. Acá las leyes denominadas de una manera u otra ya preexistían; el tema de los penales, la mala administración ya preexistía; el tema de la mala administración en las fronteras ya preexistía; y así una serie de situaciones que han contribuido y contribuyen todavía al caos que, gracias a Dios, paulatinamente, así sea poco, está comenzando a bajar y que vamos a poder demostrar cuando presentemos el plan [de Seguridad Ciudadana] en los próximos días”, indicó.
El presidente también se refirió a las declaraciones del primer ministro Ernesto Álvarez del último viernes, sobre la presunta participación de trabajadores del transporte público en bandas criminales, y señaló que no se puede descartar que esa situación ocurra.
“Hay que entender el contexto en que se dan las declaraciones. Ya he conversado con el premier, hemos convenido en que, evidentemente, hay situaciones muy puntuales, muy precisas que se puede presentar en cualquier espacio. No se puede descartar tampoco que haya infiltrados en cualquier sector. Ese fue el ánimo que manifestó el premier”, señaló.
Posteriormente, el jefe de Estado admitió que su gobierno se equivocó al retrasar la reglamentación de la ley sobre el uso de motocicletas con dos pasajeros y reconoció que estuvo “distraído” con la reciente reestructuración del alto mando policial, lo que habría facilitado las últimas acciones de las organizaciones criminales.
“Hemos fallado en algunas cosas: la reglamentación y también en el hecho de que, en el cambio de los mandos policiales, esos desgraciados, una vez más, han aprovechado la distracción y no podemos distraernos ni un solo día. Debemos seguir en esa lógica de luchar hora tras hora contra la delincuencia”, concluyó.





