Keiko Fujimori cumplió 100 días recluida en el Penal Anexo de Chorrillos

Debe permanecer en su celda de 6 de la tarde a 6 de la mañana y no tiene acceso a algún tipo de recreación. Quienes la han visitado señalan que “se mantiene fuerte” y confía en casación
Keiko Fujimori cumplió 100 días recluida en el Penal Anexo de Chorrillos

Keiko Fujimori cumplió 100 días recluida en el Penal Anexo de Chorrillos

09 de Febrero del 2019 - 06:45 » Textos: Damián Retamozo dretamozo@grupoepensa.pe / Sofía López slopez@grupoepensa.pe » Fotos: Correo

El 1 de noviembre de 2018 no fue para la política peruana un día de rutina. Apenas amaneció, todas las noticias reportaban que Keiko Fujimori, la jefa del partido más poderoso del Perú, pasó la noche en la carceleta del Poder Judicial. 

Horas después salió de ese recinto, enmarrocada y custodiada por una brigada de policías armados que la custodiaron, en una camioneta de alta seguridad, hacia el Penal Anexo de Mujeres de Chorrillos. Ya dentro del presidio, la dirigente política de 43 años supo que pasaría los siguientes 36 meses de su vida en la misma celda -en realidad un ambiente algo más amplio- donde Nadine Heredia, su adversaria política, había transcurrido casi medio año. 

En la víspera, el 31 de octubre, la noche de Halloween, la excandidata presidencial había escuchado, con expresión absorta, la resolución del juez Richard Concepción Carhuancho dictaminando tres años de prisión preventiva contra ella.En ese recinto aislado del resto del penal, la lideresa de Fuerza Popular cumplió ayer los primeros 100 días de su confinamiento.

El juez Concepción, en ese momento, no podría haber previsto que antes de que Keiko cumpliese 100 días de cárcel, él sería apartado de uno de los casos judiciales más sonados del país. Los 100 primeros días, según la tradición histórica vinculados a Napoleón Bonaparte, sugiere un periodo de tiempo simbólico en el cual se esperan los cambios radicales que marcarán los siguientes años. En el caso de Keiko Fujimori, la prisión marcó la agudización de la crisis del partido que fundó y el inicio de un desbande parlamentario. 

Aislada pero segura

La lideresa del fujimorismo se encuentra en un ambiente aislado, vale decir, no tiene contacto con otras reclusas precisamente para garantizar su seguridad física. Además, no tiene ningún privilegio. El espacio asignado a ella no es grande, tiene lo básico. Una cama pequeña y un baño sin ducha. 

Según el régimen penitenciario que dictaminó el Poder Judicial, debe permanecer encerrada de 6 p.m. a 6 a.m. Come lo mismo que las demás detenidas, salvo los días que recibe la visita de su familia. No tiene celular, televisión ni acceso a algún tipo de recreación.

Recibe la visita de sus hijas, de su esposo Mark, de su madre y hermanos en los horarios establecidos.Los primeros días de prisión, Keiko recibió la visita de Daniel Salaverry, entonces todavía un cuadro de Fuerza Popular. El presidente del Congreso le obsequió el libro “Homo Deus”, best seller del historiador israelí Noah Yubal Harari que, según Salaverry, describe hacia dónde va la civilización. 

Ambos hablaron de los viajes por el país que hicieron durante la campaña de 2016. Los más cercanos a Keiko coinciden en que ella tiene grandes esperanzas en el recurso de casación que ha interpuesto su abogada para revocar la prisión preventiva por 36 meses. 

“Prisión injusta"

La prisión contra Fujimori, según el enfoque de Carlos Tubino, vocero de Fuerza Popular, busca sacarla de la contienda electoral de 2021. “¡Cien días! ¡Con prisión injustamente! ¡La principal lideresa del principal partido de oposición al Gobierno!”, exclamó.

A su juicio, esta medida penal “ donde no ha recibido una sentencia en un proceso judicial, la saca de la contienda electoral de 2021”.“¡En cualquier país del mundo democrático eso no sucedería!”, vuelve a la carga.  Según el vicealmirante en retiro, los fiscales y jueces habrían utilizado “maliciosamente” la legislación que el Congreso creó para proteger a la sociedad de las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico para perjudicarla. 

Tubino también expresa su expectativa en la casación interpuesta por la defensa de Fujimori. “Por supuesto. Tenemos la esperanza. La justicia en el Perú tarda, pero llega. Tenemos esperanza que esto suceda. Esperamos que las cosas caminen de otra manera”, dijo a este diario. 

Régimen

Keiko Fujimori se encuentra en un penal con un régimen cerrado ordinario por medidas de seguridad.La ex primera dama recibe visitas de mujeres los miércoles y sábados desde las 9:00 a.m. hasta las 4:00 p.m. Los domingos tienen acceso los varones en áreas comunes y los congresistas pueden ir a verla sin ningún tipo de limitación. Precisamente, Karina Beteta es una de las legisladoras “naranjas” que ha visitado a su lideresa en varias ocasiones y considera que Keiko “es la única presa política” del Perú.

En diálogo con Correo, la fujimorista se pregunta quién le devolverá a Keiko los 100 días que estuvo en prisión. “A mí me apena el calvario que puedan pasar sus hijas, cada vez que la visitan y les colocan los sellos en los brazos, así como a sus familiares y hermanas”, comentó.Sin embargo, revela que Keiko es una mujer fuerte y valiente. “Las veces que la visito, me llena de mucha fortaleza y no ha sido nada fácil, en especial, con el retorno de su papá a prisión”, indicó.

Además, Beteta señala que en el plano emocional, no puede decir que “Keiko está feliz”, pero que pese a todo, ella se mantiene fuerte y confía en que se haga justicia con su situación. “Que el Poder Judicial pueda resolver la casación que presentó, esa es la esperanza que alberga. Ella está plenamente convencida que se tiene que hacer justicia”, resaltó.Consultada por el ambiente en que se encuentra recluida la lideresa de FP, sostiene que a diferencia de otros presos, no tiene horas para tomar el sol.“Está recluida bajo cuatro paredes. El ambiente es pequeño, al igual que los demás presos. No tiene recreación, creo que es decisión del Inpe porque todo preso tiene derecho al menos a dos horas de recreación”, manifestó.Sin embargo, fuentes del Inpe aseguraron a este diario que las restricciones de la excandidata presidencial son a solicitud de su defensa legal, por medidas de seguridad. 

Mujer fuerte

Entre tanto, la legisladora Alejandra Aramayo (FP) prefirió no dar mayores detalles sobre la situación de la excandidata presidencial. Sin embargo, coincidió con Beteta en que Keiko es una mujer fuerte.“Keiko es una mujer fuerte, que saldrá fortalecida de esta experiencia”, sostuvo.

En breve diálogo con este medio, Aramayo resaltó que siempre ha estado detrás de la familia Fujimori. “Es una familia que ha sido perseguida por 30 años. No veo otro futuro para Keiko que no sea reivindicándose en la historia del país”, comentó. Sobre la situación familiar por la que pasa Keiko, resaltó que la prisión la limita de estar al lado de sus hijas.“Es una madre de familia que tiene dos hijas, una adolescente y una pequeña. Es una mamá muy activa y querendona”, expresó.En ese sentido, dijo que la factura más grande es de orden personal.

Por último, dijo no desearle la prisión a nadie. “Pero puedo apelar a que la justicia sea justicia justa para todos”, reclamó. Por ahora, la excandidata presidencial está a la espera de la resolución de un recurso de casación que presentó su defensa legal, Giulliana Loza, ante la Segunda Sala de Apelaciones, con la finalidad de anular la prisión preventiva de 36 meses.El recurso cuestiona seis puntos de la resolución que emitió la Segunda Sala de Apelaciones, que confirmó la prisión preventiva que dictó el juez Richard Concepción Carhuancho, hoy apartado del caso. 

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