La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, marcó distancia de algunos aspectos del gobierno de su padre y expresidente Alberto Fujimori.
La lideresa naranja señaló a CNN en Español que no tendría a un Vladimiro Montesinos, preso por delitos de lesa humanidad, y condenó los crímenes cometidos por el grupo Colina, escuadrón paramilitar del Ejército peruano.
“Lo que le quiero decir es que seremos implacables con cualquier hecho de corrupción”, indicó. Y negó que su bancada fuera “obstruccionista” en la gestión de Pedro Pablo Kuczynski.





