El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez, descartó que el Gobierno de Keiko Fujimori tenga previsto otorgar un indulto al expresidente Alejandro Toledo, quien pidió evaluar una gracia presidencial debido a su estado de salud. En diálogo con Milagros Leiva en el programa ‘Sin Rodeos’, sostuvo que este tipo de medidas deben sustentarse en criterios médicos y no pueden convertirse en una vía de impunidad.
El ministro señaló que la condición médica del exmandatario deberá ser acreditada mediante informes especializados antes de que se analice cualquier solicitud. Además, cuestionó que Toledo alegue una enfermedad sin que esta haya sido corroborada por las instancias correspondientes.
“No se puede otorgar a Toledo y las gracias presidenciales tienen que ver básicamente con un estado de enfermedad grave de la persona (...) con respecto a que él diga que está enfermo me ha recordar con preocupación el hecho de que todavía no hemos encontrado una verdad a un dicho de Toledo desde que fue lustrabotas de Cabana hasta cómo logró inscribir a su partido aparentemente con firmas fraudulentas”, precisó.
Álvarez añadió que, si los informes médicos determinaran que el exmandatario se encuentra gravemente enfermo o al borde de la muerte, el caso tendría que ser evaluado por la comisión correspondiente.
“Si se corrobora que está al borde la muerte, que está gravemente enfermo, la Comisión determinará porque tampoco es un ámbito político”, agregó.
¿Qué dijo sobre un posible cáncer terminal?
El titular de Justicia reconoció que una enfermedad terminal plantearía un escenario distinto, pues consideró que una persona no debería morir en prisión si su condición médica es comprobada. Sin embargo, recordó que miles de pacientes con cáncer continúan trabajando y afrontando su enfermedad mientras cumplen con sus actividades.
“Si se corrobora que el cáncer es terminal, no se puede esperar que una persona muera en la cárcel”, indicó.
El ministro también cuestionó el mensaje que, a su juicio, transmitiría conceder una liberación únicamente por la edad del exmandatario. En ese contexto, recordó las condenas que pesan sobre Toledo y sostuvo que una eventual gracia debe considerar las razones por las que fue sentenciado.
“Lo que me preocupa es el mensaje que le damos a la juventud y a aquellas personas que están ingresando a la política. Si estamos pensando que una persona que por lo menos se ha apropiado de más de 38 millones de dólares del Perú (...) que por cumplir 80 años pider ser liberado para vivir en su casa. Entonces le estamos diciendo a los jóvenes que sí es válido robar lo más que se pueda para luego pensar en un indulto”, sostuvo.





