Tras la proclamación de Keiko Fujimori como presidenta electa, el escenario político se centra en la conformación del próximo gabinete, la instalación del nuevo Congreso y los principales retos que marcarán el inicio de la nueva gestión. En ese contexto, Román Cendoya analiza el panorama que enfrentará el próximo gobierno.
¿Cuál considera que debe ser la principal prioridad del gobierno de Keiko durante sus primeros 100 días?
Es realmente generoso que preguntes por los 100 días porque dada la exigencia que existe sobre Keiko Fujimori, difícilmente se le conceda tanto tiempo. En primer lugar, la seguridad. En segundo lugar, un elemento coyuntural como es prever y trabajar frente al ‘Niño Godzilla’, que nos amenaza a todos. Luego, en el plano político e institucional, está la configuración de las cámaras, el reparto de las presidencias y de las mesas de las comisiones, lo que, por el resultado de las urnas, obliga a Fuerza Popular a establecer una negociación con las demás bancadas.
En ese sentido, ¿Fuerza Popular debería presidir las cámaras del nuevo Congreso?
Siendo Fuerza Popular la fuerza más votada, la bancada más grande en el Congreso bicameral, la ambición lógica de un partido es ostentar la presidencia de las dos cámaras. Pero, dado que no tiene la mayoría suficiente, lo lógico será que tenga que negociar por números. La política cameral (sic) se basa en los números. Pero dada la fragmentación, en comparación con el Congreso anterior, este es un parlamento súper sólido, de solo 6 bancadas. Sería intentar presidir, pero como tendría que llegar a acuerdos, probablemente tenga que ceder alguna.
¿Cree que los senadores y diputados deberían darle una especie de “luna de miel” al nuevo gobierno o debe haber un control político intenso desde el primer día?
A un gobierno elegido por el pueblo se le debe permitir arrancar, estructurarse y ponerse en marcha porque representa la voluntad de los ciudadanos. Por eso, siempre se habla de los 100 primeros días. Las cámaras deberían ser generosas, aunque sin dejar de cumplir su mandato constitucional y democrático de ejercer una oposición leal. Además, como ya ha anunciado la presidenta electa, solicitará facultades especiales, limitadas a esos primeros momentos del gobierno. Considero que lo inteligente por parte de la oposición sería concedérselas. En caso contrario, su crítica perdería legitimidad por no haber permitido que el gobierno iniciara democráticamente su gestión.
La presidenta electa ha planteado conformar una “ancha base”, ¿cree que también deberían incluirse sectores que han sido críticos del fujimorismo como los llamados “caviares”?
No. La “ancha base”, de acuerdo con el mandato electoral, significa que el gobierno irá más allá de la militancia. Eso no debería sorprendernos porque hemos visto que en el equipo técnico de Fuerza Popular participan personas cuya trayectoria política ha estado vinculada a otros partidos. Sin embargo, la ciudadanía votó por el proyecto de Keiko Fujimori y su agrupación. Legítimamente, ella debe conformar su gobierno con quienes considere los mejores, no tiene que pagar ningún peaje a los ‘caviares’, a la izquierda o a otros partidos por el resultado obtenido.
Entonces, ¿qué criterios deberían primar al momento de elegir a los ministros?
Deberían escogerse las personas con mayor capacidad, experiencia y trayectoria, siempre que encajen con el proyecto de país que tiene Keiko.
Pero, ¿sería por afinidad política o por tecnocracia?
Un gobierno toma decisiones políticas. Esa idea de que debe ser exclusivamente técnico no es cierta. Las necesidades de un país son infinitas y los recursos son limitados. Decidir cuáles son las prioridades y cuáles deben atenderse primero es una decisión política. Una vez tomada, corresponde ejecutarla. Lo ideal es tener políticos con capacidad técnica, que sepan cómo gestionarse dentro de la administración pública. Por esto, tiene que estar integrado por personas con experiencia, que no tengan que aprender cómo funciona el Estado porque la gestión pública no tiene nada que ver con la gestión empresarial.
En esa línea, ¿usted asesora a Keiko Fujimori?
Soy amigo personal de Keiko Fujimori desde hace 30 años. Cuando me pregunta o me pide una opinión, se la doy. Como ella misma ha señalado en varias entrevistas, escucha mis comentarios, pero las decisiones siempre las toma ella.





