El titular del Ministerio Público, Tomás Gálvez, fiscal de la Nación, aseguró que el acuerdo de colaboración eficaz con la empresa brasileña Odebrecht dejó escapar parte de los recursos que el Estado peruano podía haber recuperado. Según su versión, se trato de una operación que permitió evitar una incautación masiva de fondos que hubieran correspondido al país.
El fiscal de la Nación, sostuvo en Exitosa que el convenio firmado con Odebrecht generó un resultado financiero negativo para el fisco, ya que nunca se logró confiscar grandes montos de dinero que tenían raíz en el caso de corrupción. Explicó que existían cifras millonarias en soles identificadas en el país, tanto en manos de la empresa como en cuentas vinculadas a terceros o instituciones públicas.
“Yo he sido el primero en señalar que el acuerdo de colaboración eficaz que suscribieron los fiscales con Odebrecht fue un robo, fue absolutamente pernicioso para el país. ¿Por que? Porque debieron incautarle por lo menos entre 30 mil y 50 mil millones de soles, cuyo dinero estaba en el país y parte de ese dinero estaba en poder del Ministerio de Justicia”, indicó.
Critica al Equipo Lava Jato
Gálvez aprovechó la ocasión para cuestionar los resultados obtenidos por el Equipo Especial Lava Jato, formación que lideraba Rafael Vela cuando investigaba el caso Odebrecht. En su opinión, no se justifica que un grupo de casi 45 fiscales se mantuviera durante años con un caso que, en su versión, podía haber sido resuelto en un plazo mucho más breve.
Además insistió en que el caso no ameritaba tantos años de investigación, ya que considera que las pruebas clave podían recabarse de forma más directa, incluso con allanamientos a oficinas y sedes de la empresa. En otro momento, sostuvo que de haber estado a cargo del caso, el trámite habría concluido en pocos meses, sin necesidad de mantener un equipo especializado durante años.
“Ese caso, te lo juro, yo lo resolvía en seis meses”, señaló.
Niega favorecimiento a Odebrecht
Durante la entrevista, el fiscal de la Nación aclaró que la disolución del Equipo Especial Lava Jato no fue para beneficiar a Odebrecht, sino que responde una decisión institucional con la finalidad de reorganizar la estructura de los equipos especiales. Según indicó, Rafael Vela seguirá desempeñándose como fiscal superior, pero no como coordinador de ningún equipo especial durante su gestión.
Respecto a José Domingo Pérez, Gálvez reiteró su postura de que nunca debió acceder al cargo de fiscal, al considerarlo una persona que carece de la ecuanimidad necesaria para desempeñarse con imparcialidad. Finalmente insistió en que el caso Lava Jato debió ser conducido con criterios más estrictos y que las decisiones tomadas en el pasado pudieron haber derivado en un botín de justicia mucho mayor para el país.





