Captura: TV Perú
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El 2018 ha sido un año turbulento para Fuerza Popular . Hoy tiene en el horizonte nuevos planes tras la repentina disolución del Congreso. La principal de sus metas en esta coyuntura es obtener al menos 30 curules en las elecciones parlamentarias de enero.

Los “naranjas” terminaron el 2019 con 54 legisladores habiendo comenzado el 2016 con 73 representantes. El fujimorismo evalúa el papel que cumplirá su lideresa, , en los meses próximos. Ella recuperó su liberad el pasado 29 de noviembre y afronta hoy un nuevo pedido de prisión preventiva por 36 meses.

“Todos estamos trabajando muy duro en la campaña. Nuestra meta no es tener 30 parlamentarios, sino muchos más, y en esa línea estamos trabajando todos los fujimoristas”, dijo a Correo Diethell Columbus, candidato por FP al Parlamento.

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El fujimorismo buscó desde el inicio de año debilitar el mensaje palaciego que presentaba a Martín Vizcarra como un político limpio y alejado de la corrupción. Su objetivo habría sido forzar su vacancia. Esta idea sigue latente en Fuerza Popular, según nuestras fuentes.

Para conseguirlo, FP necesitaba controlar la presidencia del Congreso, pero Daniel Salaverry terminó tomando distancia con una agenda política propia. Además, FP contaba con el apoyo implícito y silencioso del entonces fiscal de la Nación, Pedro Chávarry.

La estrategia implicaba revelar ante la opinión pública las presuntas coimas que habría recibido Vizcarra cuando ejerció el cargo de gobernador regional de Moquegua de parte de la empresa Odebrecht.

Contragolpes

Sin embargo, Fuerza Popular no esperaba recibir tantos dardos envenenados.

Por ejemplo, la Segunda Sala Penal de Apelaciones Nacional declaró infundado el recurso de apelación para revocar la prisión contra Keiko.

A ello se suma que Chávarry renunció a su cargo ante las críticas por sacar a los fiscales del Equipo Especial Lava Jato (Rafael Vela y José Domingo Pérez)

Luego, Salaverry anunció su retiro de Fuerza Popular y se convirtió abiertamente en el principal aliado de Gobierno.

El trujillano animó a dejar FP a Glider Ushñahua, Miguel Castro, Rolando Reátegui y Yesenia Ponce, entre otros congresistas.

Divisiones

Luego, a inicios de abril, el Ejecutivo envió al Congreso un paquete de proyectos de ley sobre reforma política, medida que generó fricciones internas dentro de los “naranjas”.

El ala dura, encabezada por Rosa Bartra, apostó por demorar los dictámenes. En tanto, el sector "reformista", con Úrsula Letona y Miguel Torres a la cabeza, se inclinaba por aprobar las iniciativas del Ejecutivo de manera consensuada.

Finalmente, en el mes de julio, estas iniciativas fueron aprobadas. Otra derrota más para los "naranjas".

Tras la salida de Salaverry del Congreso, el fujimorismo recuperó el control de la Mesa Directiva gracias a un nuevo aliado: Pedro Olaechea. Las negociaciones para conformar la nueva Mesa Directiva estuvo a cargo de Luis Galarreta.

Factor Bartra

Sin embargo, el 28 de julio, Vizcarra anuncia el proyecto de reforma constitucional de adelanto de elecciones generales el 2020. Ello desconcertó al fujimorismo.

Rosa Bartra, a la sazón presidenta de la Comisión de Constitución, señala que el proyecto tomaría su tiempo en ser aprobado. Los "reformistas" no comparten su posición.

A fines de setiembre, se filtra el dictamen de archivamiento del proyecto de adelanto de elecciones generales. En la interna acusaron a Rosa Bartra de este hecho.

Y es que, mientras por un lado, Luis Galarreta sostenía conversaciones con el premier Salvador del Solar respecto a la forma en que debía plantearse un proyecto consensuado, en paralelo, Segundo Tapia, quien era presidente de la Comisión de Fiscalización, promovía una investigación al jefe de Estado por un presunto nexo de su empresa familiar con un consorcio integrado por Odebrecht, y que se adjudicó el proyecto Interoceánica.

También se investiga el caso Chinchero. Incluso se aprobó una indagación al Mensaje a la Nación que ofreció Vizcarra sobre el adelanto de elecciones.

Al respecto, Miguel Torres manifestó su discrepancia señalando "que hay una agenda más importante".

Sin embargo, los radicales Héctor Becerril, Karina Beteta, Milagros Salazar, entre otros, ignoraron las opiniones del sector conservador.

Los cuestionamientos por el inicio apresurado del proceso para elegir a nuevos miembros del Tribunal Constitucional fue la excusa perfecta para el cierre del Parlamento, el 30 de setiembre.

Para la mayoría de fujimorista, la responsabilidad política de ese hecho fue de Rosa Bartra, quien no esperó el resultado del diálogo entre Galarreta y De Solar sobre el adelanto de elecciones.

Ahora, la extitular de Constitución y allegados al grupo "La Resistencia" postulan por el partido Solidaridad Nacional a la reelección.

Los errores

Para diversos disidentes “naranjas”, uno de los principales errores de Fuerza Popular fue que siempre se buscó entorpecer la labor del Ejecutivo, ya que existía un afán de que debía existir una dependencia del Gobierno a la mayoría congresal.

Exlegisladores de FP, que pidieron reservar su nombre, coinciden en que existía un bloqueo de sus proyectos de ley.

Agregaron que muchas de las presidencias de las comisiones importantes del Congreso fueron dirigidas por legisladores con mal manejo político y poca preparación. Esto se evidenció cuando se colocó como presidenta de la Comisión de Educación a Milagros Salazar y Tamar Arimborgo.

Entre tanto, fuentes internas de FP dijeron que casi nada ha cambiado en tienda "naranja", pues las decisiones del fujimorismo pasan por el filtro de Luis Galarreta.

El expresidente del Congreso cargó con cuestionamientos por su manejo administrativo como titular del Parlamento. Galarreta está encargado de las coordinaciones directas con Keiko.