El exceso de carga en mochilas escolares puede afectar la columna en etapa de crecimiento. Especialista en ortopedia pediátrica explica cómo prevenir molestias y malas posturas.
El exceso de carga en mochilas escolares puede afectar la columna en etapa de crecimiento. Especialista en ortopedia pediátrica explica cómo prevenir molestias y malas posturas.

El inicio del año escolar 2026 movilizará a más de seis millones de estudiantes en el país, según el Ministerio de Educación. En este contexto, especialistas advierten sobre la importancia de cuidar la postura infantil frente al uso diario de mochilas con exceso de peso.

La sobrecarga sostenida en la espalda puede generar compensaciones al caminar y, al sentarse, incrementar la tensión muscular, favoreciendo molestias en cuello, hombros y zona lumbar.

“El exceso de carga y una mala distribución del peso obligan al niño a compensar con inclinaciones del tronco y cambios en la forma de caminar. Una evaluación oportuna permite corregir hábitos y evitar sobrecargas repetidas sobre una columna que aún está en desarrollo”, explica el doctor Miguel René Siccha Rebaza, especialista en Ortopedia y Traumatología Pediátrica de la Clínica Stella Maris.

Señales de alerta en casa

Un peso inadecuado puede identificarse cuando el niño:

  • Se inclina hacia adelante al caminar.
  • Usa la mochila en un solo hombro.
  • Refiere dolor de espalda o cuello al volver del colegio.
  • Presenta marcas profundas de las correas.
  • Tiene dificultad para levantarla o colocarla.
  • Cambia su postura al sentarse por molestias.

5 recomendaciones prácticas y por qué ayudan

  1. Usar ambos tirantes y ajustarlos bien: Permite distribuir el peso de forma simétrica y reduce la tensión lateral en la columna.
  2. Preferir mochilas con correas acolchadas y respaldo firme: Disminuye la presión directa sobre hombros y zona dorsal.
  3. Evitar que la mochila cuelgue por debajo de la cintura: Mantiene el centro de carga más cerca del eje corporal y mejora el equilibrio.
  4. Revisar el contenido a diario: Retirar objetos innecesarios reduce la sobrecarga acumulada.
  5. Colocar lo más pesado cerca de la espalda: Mejora el balance corporal y exige menos esfuerzo muscular.

“Observar cómo el niño camina, se sienta y carga su mochila durante la rutina escolar permite detectar a tiempo cambios que suelen normalizarse en casa”, añade el especialista.

Cuando las molestias se repiten o la postura se altera de forma persistente, una revisión pediátrica integral ayuda a evaluar el desarrollo físico y orientar correcciones oportunas.