La deshidratación, el exceso de sal y azúcar y una dieta inadecuada elevan el riesgo de desarrollar cálculos renales, incluso en personas jóvenes. (Foto: iStock)
La deshidratación, el exceso de sal y azúcar y una dieta inadecuada elevan el riesgo de desarrollar cálculos renales, incluso en personas jóvenes. (Foto: iStock)

Los cálculos renales se han convertido en un problema de salud silencioso que afecta cada vez más a jóvenes y adultos en el Perú. Según cifras del Ministerio de Salud (Minsa), entre los 20 y 35 años, hasta el 12 % de los hombres y el 6 % de las mujeres podrían desarrollar cálculos renales en algún momento de su vida, una etapa marcada por mayor riesgo de deshidratación y dietas inadecuadas.

Formados por la cristalización de sustancias presentes en la orina, estos cálculos pueden permanecer asintomáticos durante años, hasta que alcanzan un tamaño suficiente para provocar dolor intenso, infecciones urinarias u obstrucciones.

¿Por qué se forman los cálculos renales?

Freddy Ramírez, urólogo de SANNA Clínica San Borja, explica que los cálculos aparecen cuando la concentración de minerales supera la capacidad de disolución del organismo o cuando disminuyen los factores naturales de protección renal, como los citratos.

“La mayoría de pacientes no siente ningún síntoma hasta que el cálculo ya es grande o se desplaza, generando un dolor súbito y severo que obliga a buscar atención médica de inmediato”, advierte el especialista.

Factores de riesgo más frecuentes

Aunque existen distintos tipos de cálculos, los más comunes son los de calcio, su origen suele estar relacionado con:

  • Hidratación insuficiente
  • Dietas altas en sal, azúcar y carnes rojas
  • Consumo frecuente de bebidas gasificadas
  • Antecedentes familiares
  • Sedentarismo
  • Vivir en zonas de clima caluroso

Hábitos clave para prevenir cálculos renales

El especialista recomienda adoptar medidas preventivas respaldadas por guías clínicas internacionales:

  • Hidratación constante: buscar que la orina sea clara. Se recomienda orinar alrededor de 2 litros en 24 horas, lo que implica beber líquidos no azucarados de forma regular.
  • Reducir el consumo de sal: una dieta alta en sodio eleva el calcio en la orina. Evitar alimentos procesados, embutidos y snacks.
  • Consumir frutas ricas en citratos: limón, naranja y toronja ayudan a inhibir la formación de cristales.
  • Limitar azúcares y bebidas gasificadas: galletas, chocolates, caramelos y refrescos incrementan el riesgo.
  • Dieta equilibrada: moderar carnes rojas y priorizar verduras, granos integrales y proteínas magras.
  • Controles urológicos periódicos: especialmente en personas con antecedentes personales o familiares.

Señales de alerta que no deben ignorarse

El Dr. Ramírez señala que identificar síntomas tempranos permite evitar complicaciones mayores. Entre las señales de alerta están:

  • Dolor lumbar intermitente
  • Ardor o molestias al orinar
  • Cambios en el color de la orina
  • Infecciones urinarias recurrentes

Las técnicas actuales para el tratamiento de cálculos renales, muchas de ellas mínimamente invasivas, permiten una recuperación más rápida si se actúa a tiempo.

“Los cálculos pueden pasar desapercibidos durante mucho tiempo, pero con hábitos simples y evaluaciones preventivas es posible evitar cuadros dolorosos o severos”, concluye el especialista.