Tras semanas de estímulos intensos y pantallas constantes, una práctica de contemplación visual invita a repensar la forma en que miramos y habitamos el inicio del año. (Foto: Shutterstock)
Tras semanas de estímulos intensos y pantallas constantes, una práctica de contemplación visual invita a repensar la forma en que miramos y habitamos el inicio del año. (Foto: Shutterstock)

El comienzo de un nuevo año suele estar asociado a expectativas, resoluciones y nuevos propósitos. Sin embargo, para muchas personas, enero llega acompañado de cansancio emocional y visual, luego de semanas marcadas por sobrecarga publicitaria, uso intensivo de pantallas y comparaciones constantes en redes sociales.

“El día a día nos impone imágenes que nos dicen cómo deberíamos vivir, sentir o consumir, y esa presión no desaparece con el cambio de calendario”, explica Camila Bustamante, autora del libro Detox Visual. Diario de contemplación y mirada consciente.

Según la autora, la exposición permanente a estímulos visuales influye directamente en el bienestar emocional, muchas veces sin que las personas lo noten.

¿Qué es el detox visual?

El detox visual es una práctica simple y accesible que propone detenerse, observar y reconectar con la mirada, sin necesidad de materiales ni conocimientos previos. Su objetivo es entrenar una relación más consciente y amable con las imágenes, tanto externas como internas.

“El comienzo de un nuevo año es una oportunidad para detenernos y aprender a mirar de otra forma”, señala Bustamante.

La propuesta se apoya en dinámicas breves de contemplación, que pueden integrarse fácilmente a la rutina diaria.

Tres ejercicios para una mirada más consciente

Visualidad y bienestar

Ejercicios que conectan la contemplación con la calma, la gratitud y el autocuidado.

Meditación del cielo: Observa el cielo durante dos o tres minutos, sin interrupciones ni juicios. No intentes pensar ni interpretar, solo mirar. Luego, representa lo que viste y sentiste sin usar palabras: a través de dibujos, formas, movimientos o emociones.

Contemplar el detalle

Prácticas de lentitud y enfoque para habitar el presente.

Contornos en la oscuridad: En una habitación con luz tenue, observa un objeto y dibuja únicamente su silueta. Repite el ejercicio cinco veces desde distintos ángulos. El objetivo no es la precisión, sino la atención sostenida.

Ver con nuevos ojos

Ejercicios para descubrir lo cotidiano desde una perspectiva renovada.

Texturas con ojos cerrados: Cierra los ojos y explora distintas superficies con el tacto: madera, tela, vidrio o piel. Luego, con los ojos abiertos, dibuja cómo “se ve” esa textura, traduciendo sensaciones como lo áspero, lo suave o lo frío en una imagen.

Mirar distinto para vivir distinto

El detox visual no busca desconectarse del mundo, sino relacionarse de otra manera con lo que se ve. Se trata de un gesto consciente que permite iniciar el año con mayor presencia, atención y equilibrio emocional.

“Es una forma de empezar 2026 con una relación más atenta con las imágenes que nos rodean —y con nosotros mismos—”, concluye Bustamante.