Cuando los síntomas duran más de 10 días, empeoran o reaparecen con mayor intensidad, podría tratarse de una infección de los senos paranasales, advierte especialista. (Foto: iStock)
Cuando los síntomas duran más de 10 días, empeoran o reaparecen con mayor intensidad, podría tratarse de una infección de los senos paranasales, advierte especialista. (Foto: iStock)

Durante el verano, los cambios bruscos de temperatura entre el calor exterior y los ambientes con aire acondicionado, así como la permanencia en espacios cerrados, pueden favorecer la aparición de infecciones respiratorias altas. Aunque suelen asociarse al invierno, los resfríos también son frecuentes en épocas de calor y, si no evolucionan adecuadamente, pueden complicarse.

La congestión nasal, la mucosidad y el malestar general son síntomas comunes del resfrío. En la mayoría de los casos, se trata de un proceso viral autolimitado, que mejora en pocos días. Sin embargo, cuando el cuadro se prolonga o cambia de intensidad, podría estar evolucionando hacia una sinusitis.

“El resfrío común suele durar entre cinco y diez días. La sinusitis, en cambio, implica la inflamación de los senos paranasales y puede tener origen viral o bacteriano”, explica la Dra. Marisol Rueda, otorrinolaringóloga de la Clínica Anglo Americana.

Señales de alerta

Existen tres señales principales que advierten una posible complicación del resfrío:

  1. Síntomas que se prolongan más de 10 días sin mostrar mejoría.
  2. Fiebre persistente acompañada de secreción nasal purulenta, de color amarillo o verdoso.
  3. Empeoramiento del cuadro tras una aparente mejoría, con reaparición de síntomas más intensos.

Otros signos que pueden indicar sinusitis incluyen dolor en la parte superior de los dientes, presión en las mejillas o en la frente, dolor facial, mal aliento o una sensación persistente de mal sabor en la boca.

“Muchas veces el paciente piensa que se trata de una gripe fuerte, pero la presencia de dolor facial o presión en la zona frontal ya nos orienta a un compromiso de los senos paranasales”, precisa la especialista.

Errores frecuentes en el tratamiento

Uno de los errores más comunes es el uso excesivo de sprays nasales vasoconstrictores. Aunque alivian temporalmente la congestión, su uso prolongado puede generar efecto rebote y empeorar la inflamación.

Otro problema frecuente es no realizar lavados nasales con suero salino, una medida simple que ayuda a mantener despejadas las vías respiratorias. A ello se suma la automedicación con antibióticos, práctica que no solo resulta innecesaria en muchos casos, sino que puede retrasar el diagnóstico adecuado.

“Si un resfrío no mejora o empeora después de los 10 días, lo recomendable es acudir al especialista. El uso inadecuado de medicamentos puede favorecer complicaciones”, advierte la Dra. Rueda.

Prevención y manejo oportuno

El tratamiento adecuado del resfrío desde sus primeras etapas reduce el riesgo de desarrollar sinusitis. Hidratación constante, reposo, lavados nasales con suero salino y el control de enfermedades alérgicas son medidas clave.

En personas con rinitis o alergias no tratadas, la probabilidad de complicaciones respiratorias puede ser mayor. Reconocer a tiempo cuándo una gripe deja de ser un proceso viral simple permite intervenir de manera oportuna, acelerar la recuperación y evitar infecciones más severas.

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