La maternidad en la adolescencia está asociada a un mayor riesgo de infecciones respiratorias y enfermedades diarreicas en niños menores de cinco años, según un estudio desarrollado por investigadores peruanos a partir de datos nacionales de salud.
La investigación, liderada por docentes de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), advierte que la edad materna es un factor determinante en la prevención de dos de las principales causas de morbilidad infantil: las infecciones respiratorias agudas (IRA) y las enfermedades diarreicas agudas (EDA).
Menor edad materna, mayor vulnerabilidad infantil
El estudio analizó más de 84,000 registros de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) correspondientes al periodo 2015–2019. Los resultados muestran que los hijos de madres adolescentes, entre 15 y 19 años, presentan una mayor incidencia de ambas enfermedades en comparación con los hijos de madres jóvenes y adultas.
De acuerdo con los investigadores, esta mayor vulnerabilidad estaría relacionada con un menor nivel educativo y menor acceso a información sobre cuidados básicos, higiene y prevención de enfermedades durante la primera infancia.
Brechas claras por grupo etario
En el caso de las infecciones respiratorias agudas, la incidencia alcanza el 17.2% en hijos de madres adolescentes. Esta cifra desciende al 16.7% en madres jóvenes (20 a 29 años) y al 12.9% en madres adultas (30 a 39 años).
Un patrón similar se observa en las enfermedades diarreicas agudas. La tasa es del 17.1% en hijos de madres adolescentes, mientras que baja al 12.3% en madres jóvenes y al 9.1% en madres adultas, evidenciando una brecha sostenida asociada a la edad materna.
Estas diferencias se mantienen tanto en el grupo de 0 a 23 meses como en el de 24 a 59 meses, lo que refuerza la importancia del rol materno durante toda la primera infancia.
Madurez y educación como factores protectores
El análisis general concluye que la maternidad entre los 20 y 39 años se asocia con menores tasas de IRA y EDA, reduciendo el riesgo de complicaciones y muertes evitables en la niñez.
Los autores destacan que el conocimiento sobre medidas de higiene, lactancia, alimentación segura y señales de alerta cumple un papel clave en la reducción de estas enfermedades, lo que subraya la necesidad de intervenciones educativas tempranas.
Llamado a reforzar la prevención
Ante estos hallazgos, los investigadores recomiendan fortalecer las estrategias de prevención dirigidas a madres adolescentes y jóvenes, así como ampliar los programas de educación en salud materno-infantil, especialmente en contextos vulnerables.
La investigación fue publicada en la Revista Brasileira de Salud Materno Infantil y fue elaborada por Vicente Benites Zapata y Guido Bendezu Quispe (USIL), junto con Jerry Benites Meza, Percy Herrera Añazco, Nilton Yhuri Carreazo y Anderson Soriano Moreno.





