La exfoliación es un paso frecuente en las rutinas de cuidado de la piel, ya que ayuda a eliminar células muertas y mejorar la textura y luminosidad. Sin embargo, durante el verano surgen dudas sobre su conveniencia debido al aumento de la radiación solar y el calor.
“La exfoliación sí puede realizarse en verano, pero debe hacerse de forma más controlada y suave”, explica Raquel Quincho Jara, dermatocosmiatra y docente de Cosmiatría del Instituto Carrión. “Cuando se hace de manera inadecuada, puede aumentar la sensibilidad de la piel y favorecer la aparición de manchas”, advierte.
Exfoliación física y química: diferencias clave
La especialista señala que existen dos tipos principales de exfoliación, cuyos efectos varían según la técnica empleada:
Exfoliación física
Actúa por fricción mediante partículas o gránulos que arrastran las células muertas.“Este tipo de exfoliación suele ser más agresiva y, en verano, debe usarse con mucha cautela o evitarse si la piel está sensible”, indica Quincho.
Exfoliación química
Funciona sin fricción, a través de ácidos suaves que desprenden las células muertas de forma progresiva.“En esta temporada se recomiendan activos como el ácido lactobiónico o la gluconolactona, que exfolian de manera delicada y son mejor tolerados por la piel”, señala.
Activos más seguros para la temporada
La docente del Instituto Carrión explica que el ácido lactobiónico es un polihidroxiácido derivado de la lactosa, conocido por exfoliar de forma muy suave y, al mismo tiempo, hidratar y fortalecer la barrera cutánea, lo que lo convierte en una opción adecuada incluso para pieles sensibles.
Menos frecuencia y mayor protección solar
Durante el verano, la frecuencia de exfoliación debe reducirse y adaptarse al tipo de piel. Además, la especialista enfatiza que este procedimiento no debe realizarse si la piel está:
- Irritada
- Quemada por el sol
- Con lesiones activas
Asimismo, el uso de protector solar después de exfoliar es indispensable para evitar la aparición de manchas y daños mayores.
“La exfoliación debe realizarse con criterio. En esta temporada, el enfoque debe estar en proteger, hidratar y evitar cualquier práctica que pueda sensibilizar la piel”, concluye Quincho.




