La Gastroenteritis se convierte en una de las consultas médicas más frecuentes durante el verano debido al aumento de la temperatura, que favorece la proliferación de bacterias y virus en alimentos y bebidas mal conservados.
Según explica Brenda Cáceres, especialista de la Universidad Tecnológica del Perú, la higiene y el adecuado almacenamiento de los alimentos son factores determinantes para prevenir infecciones digestivas.
“En verano, un alimento que se deja fuera del refrigerador más de una o dos horas puede convertirse en un riesgo, aunque se vea y huela normal”, advierte la especialista.
Por qué aumentan los casos de gastroenteritis en verano
La gastroenteritis es una inflamación del estómago y los intestinos que suele ser causada por bacterias, virus o parásitos presentes en alimentos o agua contaminados.
Las altas temperaturas aceleran la reproducción de microorganismos en productos que no han sido refrigerados o manipulados correctamente, lo que incrementa el riesgo de infección.
Sin embargo, la especialista señala que el problema no es exclusivamente estacional.
“Las prácticas inadecuadas en la obtención, almacenamiento, cocción y manipulación de alimentos constituyen la principal causa de contaminación”, explica Cáceres.
Síntomas y señales de alerta
Los síntomas más comunes de la gastroenteritis incluyen:
- Diarrea o cambios en la consistencia de las deposiciones
- Náuseas y vómitos
- Dolor abdominal
- Fiebre
- Pérdida del apetito
En bebés, también puede observarse rechazo a la lactancia y llanto constante.
En la mayoría de los casos, la enfermedad es autolimitada, lo que significa que el organismo logra combatir la infección con reposo e hidratación.
No obstante, es importante estar atentos a signos de deshidratación, como:
- Escasa orina
- Boca seca
- Debilidad intensa
También se recomienda acudir a un servicio de emergencia si el paciente no tolera líquidos, presenta vómitos persistentes o alteraciones de conciencia, como confusión o letargo.
Grupos con mayor riesgo de complicaciones
Algunas personas pueden desarrollar complicaciones con mayor facilidad.
Entre los grupos más vulnerables se encuentran:
- Bebés y niños pequeños
- Adultos mayores
- Mujeres gestantes
- Personas con enfermedades crónicas
En estos casos, la detección temprana de los síntomas y la atención médica oportuna son fundamentales para evitar cuadros más graves.
Recomendaciones para prevenir infecciones digestivas
Durante viajes, salidas o consumo de alimentos fuera de casa, los cuidados deben reforzarse.
Entre las principales medidas de prevención destacan:
- Lavarse las manos con frecuencia
- Mantener los alimentos refrigerados
- Consumir productos bien cocidos
- Utilizar agua segura para lavar alimentos
- Elegir establecimientos que cumplan condiciones higiénicas
“Si tiene dudas sobre un alimento, es mejor no consumirlo”, aconseja la especialista.
Qué hacer ante los primeros síntomas
Cuando aparecen los primeros signos de gastroenteritis, la prioridad es mantener una adecuada hidratación para evitar la deshidratación causada por vómitos o diarrea.
También se recomienda consumir alimentos cocidos y de fácil digestión, evitando comidas condimentadas o difíciles de procesar.
La doctora recuerda que la medida preventiva más importante es sencilla: la higiene constante de las manos.
“El calor acelera la descomposición de los alimentos, por lo que conservarlos a temperaturas adecuadas es esencial”, concluye.





