El incremento de temperaturas eleva los casos de deshidratación y agotamiento. Tomar agua de forma constante puede marcar la diferencia en la salud durante esta temporada.
El incremento de temperaturas eleva los casos de deshidratación y agotamiento. Tomar agua de forma constante puede marcar la diferencia en la salud durante esta temporada.

El verano ya se siente con intensidad en el país y las altas temperaturas vienen acompañadas de riesgos para la salud. En Lima, se han registrado más de 1.500 atenciones por golpe de calor en los últimos periodos de intenso calor, lo que representa un incremento del 30% en comparación con años anteriores.

Especialistas advierten que el aumento de la temperatura puede provocar mareos, agotamiento, deshidratación y otros malestares, por lo que mantenerse bien hidratado deja de ser solo una recomendación y se convierte en una medida clave de prevención.

Hidratación: una acción simple que protege la salud

En este contexto, Agua San Carlos, bebida envasada y distribuida por cbc Perú, compartió una serie de consejos prácticos para enfrentar de mejor manera los días de calor intenso y reducir el riesgo de golpes de calor.

La hidratación adecuada ayuda a regular la temperatura corporal, mantener la energía y prevenir complicaciones, especialmente durante actividades al aire libre o exposiciones prolongadas al sol.

Recomendaciones clave para mantenerse hidratado

Entre las principales sugerencias para esta temporada destacan:

  • Hidrátate de forma constante: Consume entre 6 y 8 vasos de líquido al día (alrededor de 2 litros), sin esperar a sentir sed.
  • Lleva siempre una botella contigo: Especialmente si estarás al aire libre o bajo el sol.
  • Elige agua segura: Opta por agua potable, hervida o embotellada con registro sanitario para evitar enfermedades gastrointestinales.
  • Antes, durante y después de la actividad física: Si realizas ejercicio o trabajas bajo el sol, incrementa la ingesta de líquidos según tu nivel de sudoración y busca descansar a la sombra.
  • Incluye frutas y verduras frescas: Sandía, melón, piña, papaya, naranja y uvas, así como pepino, lechuga o espinaca, aportan alto contenido de agua al organismo.

Atención especial a grupos vulnerables

Niños, adolescentes y adultos mayores forman parte de los grupos con mayor riesgo de deshidratación durante las temporadas de altas temperaturas. En ellos, es fundamental reforzar el consumo de líquidos y acompañar la hidratación a lo largo del día, incluso cuando no manifiesten sensación de sed.

Los especialistas recuerdan que en estos grupos los síntomas de deshidratación pueden aparecer con mayor rapidez y severidad.

Un hábito sencillo con gran impacto

Mantenerse bien hidratado es uno de los gestos más simples y efectivos para cuidar la salud durante el verano. Frente a temperaturas extremas, el consumo adecuado de agua puede prevenir emergencias médicas y contribuir al bienestar diario.

Este verano, la recomendación es clara: hidratarse de manera constante es una medida esencial para proteger la salud propia y la de quienes nos rodean.