Las altas temperaturas y la exposición prolongada al sol durante el verano incrementan el riesgo de deshidratación y golpe de calor, especialmente en niños, adultos mayores y deportistas.
En el Perú, entre 2021 y 2023, las atenciones ambulatorias y de emergencia vinculadas a los efectos del calor y la deshidratación aumentaron 48%, según datos oficiales del Ministerio de Salud (Minsa).
A nivel mundial, se estima que cerca de 489.000 muertes anuales están relacionadas con el calor extremo. Además, la deshidratación severa es una de las principales causas de mortalidad infantil, con aproximadamente 800.000 fallecimientos cada año.
¿Por qué estos grupos son más vulnerables?
De acuerdo con el Ministerio de Salud, niños, adolescentes y adultos mayores presentan mayor riesgo porque su capacidad para regular la temperatura corporal y percibir la sed es menor.
En el caso de los deportistas, la actividad física eleva la temperatura corporal y aumenta la pérdida de líquidos y electrolitos a través de la sudoración.
La licenciada Gianina López, nutricionista de Sanitas Consultorios Médicos, explicó que el cuerpo regula su temperatura mediante la sudoración, proceso que implica pérdida de agua y sales minerales.
“Si los líquidos no se reponen, se altera el equilibrio hídrico y pueden afectarse funciones vitales como la presión arterial y la función renal. En niños y adultos mayores, una deshidratación moderada puede evolucionar a un golpe de calor, una emergencia médica con alto riesgo de mortalidad si no es tratada de inmediato”, señaló.
Recomendaciones de hidratación por grupo
Niños y lactantes
- Ofrecer agua cada una o dos horas, sin esperar a que manifiesten sed.
- Si juegan al aire libre, brindar agua cada 20 minutos.
- En menores de 6 meses, mantener lactancia materna exclusiva; en días de calor extremo, aumentar la frecuencia de tomas entre 10% y 20%.
- Evitar exposición solar entre las 10:00 y 16:00 horas.
- Usar ropa ligera y de colores claros.
Adultos mayores
- Consumir entre 6 y 8 vasos de agua al día, incluso sin sensación de sed.
- Complementar con infusiones, caldos o jugos naturales sin azúcar.
- Mantener ambientes frescos y ventilados.
Deportistas
- Iniciar la hidratación antes del ejercicio.
- Beber aproximadamente 500 ml de líquido dos horas antes de la actividad física.
- Durante el ejercicio, ingerir pequeños sorbos cada 20 minutos.
- En actividades intensas o prolongadas, considerar bebidas con electrolitos.
Señales de alarma ante deshidratación
En bebés y niños pequeños
- Llanto sin lágrimas
- Irritabilidad o somnolencia excesiva
- Ojos o mejillas hundidas
- Pañales secos por más de tres horas
En todas las edades
- Sed intensa
- Boca seca
- Sudoración excesiva que luego cesa
- Dolor de cabeza
- Mareos o aturdimiento
Signos de mayor gravedad
- Piel caliente, roja y seca
- Confusión o desorientación
- Náuseas o vómitos
- Respiración y frecuencia cardíaca aceleradas
- Pérdida de conocimiento
La especialista enfatizó que ante cualquiera de estos síntomas se debe acudir de inmediato a un establecimiento de salud.
¿Cuánta agua se debe consumir al día?
Según la nutricionista, un adulto promedio debe consumir entre 2 y 2,5 litros de líquidos al día, ajustando la cantidad según la temperatura y el nivel de actividad física.
En el caso de los niños, la recomendación general es entre 1 y 1,5 litros diarios (equivalentes a 4 a 6 vasos), distribuidos a lo largo del día y con mayor frecuencia durante periodos de calor o práctica deportiva.
“La prevención es la herramienta más eficaz. No se debe esperar a tener sed para hidratarse”, subrayó López.





