La condición afecta el rendimiento académico y laboral, y tiene una prevalencia superior al 50% a nivel mundial, según una investigación.
La condición afecta el rendimiento académico y laboral, y tiene una prevalencia superior al 50% a nivel mundial, según una investigación.

Ocho de cada diez universitarios presentan síndrome de visión por computadora (SVC) debido a la exposición prolongada a pantallas digitales, una condición que genera molestias como lagrimeo, ojo seco, visión borrosa, sensibilidad a la luz, picazón y dificultad para enfocar.

Así lo concluye un estudio desarrollado por la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), en colaboración con instituciones públicas y privadas, que advierte sobre el impacto directo de este problema en el desempeño académico y laboral de los jóvenes adultos.

Universitarios, el grupo más vulnerable

Aunque el SVC afecta a diversos grupos etarios, los universitarios concentran la mayor vulnerabilidad a nivel mundial, con una prevalencia superior al 50%, de acuerdo con los hallazgos del estudio.

El análisis también identificó una mayor incidencia en mujeres, con un 71,4%, frente al 61,8% registrado en hombres, lo que sugiere una brecha de género en la afectación visual asociada al uso de dispositivos digitales.

Diferencias regionales a nivel global

A escala internacional, los datos muestran variaciones relevantes en la prevalencia del SVC:

  • América Latina: 66,6%
  • África: 71,2%
  • Asia: 69,9%

Estas cifras provienen de diversos trabajos de investigación incluidos en la revisión, lo que confirma que el problema tiene alcance global y creciente.

Usuarios de lentes de contacto: grupo de alto riesgo

La revisión sistemática, basada en 103 estudios y 66.577 participantes, reveló además que el 73,1% de los usuarios de lentes de contacto experimentó problemas oftalmológicos asociados al SVC.

Los autores explicaron que “la presencia de un lente de contacto produce alteraciones en el lagrimal y genera molestias en zonas aledañas”, por lo que recomendaron considerar a este grupo como población de alto riesgo, con controles más estrictos de salud visual.

Prevención y falta de evidencia concluyente

Los investigadores subrayaron la necesidad de implementar medidas preventivas, dado que el SVC afecta directamente la productividad académica y laboral.

Si bien algunos estudios plantean alternativas como gafas con filtro de luz azul o suplementos nutricionales, hasta el momento no existe evidencia científica concluyente que respalde su efectividad.

Por ello, el equipo enfatizó la importancia de desarrollar nuevas estrategias preventivas y ampliar la investigación en grupos específicos para identificar patrones de mayor prevalencia.

Autores del estudio

La investigación fue liderada por Vicente Benites Zapata, catedrático de la USIL, junto con Fabricio Ccami Bernal, David Soriano Moreno, Milton Romero Robles, Fernanda Barriga Chambi, Kimberly Tuco, Sharong Castro Díaz, Janeth Núñez Lupaca, Josmel Pacheco Mendoza y Tomás Gálvez Olórtegui.

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