La pérdida de densidad ósea no suele dar señales claras. La detección precoz y hábitos saludables son fundamentales para preservar la movilidad y la autonomía en adultos mayores.
La pérdida de densidad ósea no suele dar señales claras. La detección precoz y hábitos saludables son fundamentales para preservar la movilidad y la autonomía en adultos mayores.

La osteoporosis es una enfermedad que provoca una disminución progresiva de la densidad ósea, debilitando los huesos y haciéndolos más frágiles. Su principal característica es que avanza sin síntomas evidentes, por lo que muchas personas desconocen que la padecen hasta que sufren una fractura.

Según la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF), la prevalencia global en mayores de 50 años es de 21.7% en mujeres y 6.8% en varones. Además, 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres en este grupo etario sufrirá al menos una fractura osteoporótica a lo largo de su vida.

Fracturas: la primera señal de alerta

Las fracturas más frecuentes asociadas a la osteoporosis se producen en:

  • Cadera
  • Columna vertebral
  • Muñeca

Estas pueden ocurrir tras caídas leves o incluso movimientos cotidianos. En adultos mayores, una fractura puede comprometer seriamente la movilidad, la independencia y la calidad de vida.

“No hay que esperar que suceda una fractura para evaluar la salud ósea. Un control oportuno permite identificar los riesgos que se asocian a la osteoporosis y tomar medidas antes de que aparezcan las complicaciones”, señala la Dra. Wendy Sotelo Díaz, reumatóloga de la Clínica San Felipe.

¿Quiénes deben evaluarse?

La especialista recomienda especial atención en los siguientes grupos:

  • Mujeres posmenopáusicas.
  • Hombres y mujeres mayores de 60 años.
  • Personas con antecedentes familiares de osteoporosis o fractura de cadera.
  • Pacientes con fracturas previas por fragilidad, bajo peso, sedentarismo o uso prolongado de corticoides.

Diagnóstico: la densitometría ósea

La densitometría ósea es el examen de referencia para detectar la pérdida de masa ósea. Se trata de una prueba rápida, no invasiva y de baja radiación que permite identificar la enfermedad antes de que se produzcan fracturas.

“Este examen nos permite adelantarnos a fracturas que suelen tener un alto impacto en la independencia del adulto mayor. Un diagnóstico precoz puede marcar la diferencia en la evolución del paciente”, añade la Dra. Sotelo.

Prevención: hábitos que protegen los huesos

Además del diagnóstico temprano, la prevención es clave. Entre las principales recomendaciones destacan:

  • 🥛 Alimentación rica en calcio y vitamina D: Consumir lácteos, pescados grasos y otros alimentos que fortalezcan la salud ósea.
  • 🏋️ Actividad física regular: Ejercicios de fuerza, resistencia y equilibrio ayudan a mantener la densidad ósea y prevenir caídas.
  • 🏠 Prevención de caídas en el hogar: Iluminación adecuada, eliminación de obstáculos y uso de calzado apropiado.
  • 🚭 Evitar tabaco y alcohol en exceso: Estos factores aceleran la pérdida de masa ósea.

Un reto creciente de salud pública

Con el aumento de la población adulta mayor, la osteoporosis se convierte en un desafío cada vez más relevante. Promover información, diagnóstico temprano y prevención permite reducir el impacto de esta enfermedad en la autonomía y bienestar de las personas.