El sangrado de encías al cepillarse, usar hilo dental o incluso de manera espontánea es una señal de alerta que muchas personas suelen minimizar.
Sin embargo, este síntoma puede ser el primer indicio de gingivitis o de una enfermedad periodontal más avanzada, que de no tratarse a tiempo puede afectar la salud bucodental y general.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 45 % de la población mundial padece enfermedades bucodentales, siendo el sangrado de encías uno de los signos más frecuentes.
¿Por qué sangran las encías?
El Dr. Ítalo Funes Rumiche, cirujano dentista y exdirectivo del Colegio Odontológico del Perú, explicó que la causa principal es la acumulación de placa bacteriana.
“Este síntoma aparece principalmente cuando la placa bacteriana no se elimina con un buen cepillado y el uso de hilo dental. Con el tiempo, la placa se endurece formando sarro, lo que inflama las encías y provoca sangrado”, señaló.
Además de la placa y la gingivitis, el especialista indicó otros factores asociados:
- Falta de higiene bucal: La acumulación de placa provoca inflamación gingival y sangrado.
- Cepillado agresivo: El uso de fuerza excesiva o cepillos de cerdas duras puede lesionar las encías.
- Consumo de tabaco: Debilita los tejidos gingivales y favorece la inflamación.
- Déficit nutricional: La falta de vitamina C y otros nutrientes puede aumentar la fragilidad de las encías.
- Cambios hormonales: Durante la menstruación, embarazo, pubertad o menopausia, las encías pueden volverse más sensibles.
- Enfermedades sistémicas o medicamentos: Trastornos de coagulación, procesos malignos como leucemia o el uso de anticonvulsivantes y antihipertensivos pueden generar sangrado gingival espontáneo que requiere evaluación médica.
Recomendaciones para prevenir el sangrado
El especialista recomendó adoptar medidas preventivas diarias:
- Cepillado correcto con pasta dental fluorada.
- Uso diario de hilo dental.
- Limpieza de lengua con limpiador lingual.
- Enjuague bucal con CPC.
- Uso de cepillos interproximales para limpiar espacios entre dientes.
- Visitar al cirujano dentista al menos dos veces al año.
- Mantener una alimentación balanceada rica en vitamina C e hidratación adecuada.
“Es importante tener claro que las encías no deberían sangrar nunca. Si sangran, incluso durante el cepillado, es una señal de alerta que no debe normalizarse”, enfatizó el Dr. Funes Rumiche.





