Con la llegada del verano, las visitas a la playa se intensifican y con ellas la necesidad de planificar adecuadamente la alimentación. Elegir alimentos inadecuados, mal conservados o muy pesados puede generar desde incomodidades digestivas hasta riesgos para la salud.
Así lo advierte Ruth Huayhuas, docente de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), quien comparte una serie de recomendaciones para disfrutar de un día de playa de manera segura y sin complicaciones.
Alimentación ligera, segura e hidratante
Para una jornada frente al mar, la especialista recomienda optar por alimentos ligeros, fáciles de digerir e hidratantes, considerando que se trata de un espacio público expuesto al calor.
“El calor favorece la descomposición de los alimentos, por eso es fundamental cuidar la higiene y la correcta manipulación”, señala Huayhuas. Asimismo, sugiere evitar frituras y platos muy condimentados, priorizar el consumo de agua y elegir carbohidratos complejos, que brindan energía sin generar pesadez o somnolencia.
Además, recuerda la importancia de cuidar el entorno, llevando bolsas para la basura y depositando los residuos únicamente en los espacios autorizados.
Errores comunes al comer en la playa
Uno de los errores más frecuentes es consumir alimentos poco saludables por su fácil acceso. “Muchas personas optan por frituras, embutidos o snacks salados en exceso, lo que dificulta la digestión y favorece la deshidratación”, advierte la nutricionista.
También recomienda evitar productos con mayonesa o salsas a base de huevo crudo, debido al riesgo de salmonella, así como bebidas alcohólicas o muy azucaradas, que incrementan el riesgo de deshidratación y golpe de calor.
Alimentos que resisten mejor el calor
Entre las opciones más seguras para llevar a la playa, Huayhuas destaca:
- Verduras crudas en bastones (zanahoria, pepino, apio).
- Ensaladas cocidas de vainita, zanahoria o brócoli.
- Frutos secos sin sal.
- Cereales integrales.
- Quesos duros, que se conservan mejor que los blandos.
También se pueden incluir pescado o pollo preparados a la parrilla o al grill, siempre que se mantengan correctamente refrigerados.
En cuanto a las frutas, la especialista recomienda aquellas con alto contenido de agua como sandía y melón, además de uvas, naranjas y mandarinas. Las manzanas, por su resistencia, y los plátanos, por su aporte de potasio, también son buenas alternativas.
Snacks saludables e hidratación
Para reemplazar los snacks ultraprocesados, se pueden llevar opciones más nutritivas como:
- Bastones de verdura con hummus.
- Canchita tostada sin sal.
- Barritas de cereales caseras.
- Bolitas de arroz integral.
- Mezclas de frutos secos con frutas deshidratadas sin azúcar.
Respecto a la hidratación, el agua debe ser la principal fuente. No obstante, también se pueden consumir agua de coco natural, infusiones frías sin azúcar o jugos naturales diluidos (50 % agua y 50 % jugo).
Consejos para conservar los alimentos
Para evitar riesgos sanitarios, la docente de la UTP recomienda:
- Usar un cooler con suficiente hielo o compresas frías.
- Mantenerlo a la sombra y abrirlo solo cuando sea necesario.
- Separar bebidas de alimentos.
- Preparar los alimentos el mismo día y usar envases herméticos.
- Consumir primero los productos más perecederos.
Además, advierte no dejar los alimentos al sol por más de dos horas —o una hora si la temperatura supera los 32 °C— y llevar toallitas húmedas para la higiene de manos antes de comer.





